Arte
Augusto no es profeta en su Imperio
Día 21/08/2014 - 10.58h
http://www.abc.es/cultura/arte/20140820/abci-augusto-bimilenario-muerte-roma-201408192038.html
Roma «olvida» el bimilenario de la muerte de un gran emperador que cambió la Historia. Ayer se abrió el mausoleo para unos elegidos visitantes, pero se rompió una tubería, se inundó de agua y se fue la luz
Fue el primer emperador romano,
uno de los más grandes estadistas de todos los tiempos, un hombre de
paz que cambió la historia y marcó también a Hispania. Italia celebró
ayer los dos mil años de la muerte de Cayo Julio César Octaviano Augusto, nombre éste último por el que es conocido.
Fue adoptado como hijo por su tío abuelo Julio César y se
convirtió en el emperador con el reinado más largo de la historia:
gobernó 41 años (27 a. C.-14 d. C), sentando las bases del imperio
romano que dominó el mundo en los primeros siglos después de Cristo.
Pero ha sido una celebración con una gran polémica suscitada en los principales periódicos, muy críticos con Roma y la Administración porque han perdido una gran ocasión para una gran celebración.
Así, «La Stampa» afirma en un titular en
su primera página: «Roma y Augusto, una lamentable celebración»,
destacando que en cualquier otra capital se habría aprovechado la
efeméride con un montaje cultural extraordinario.
Proporcionalmente, ha habido más sensibilidad en celebrar el bimilenario en otras ciudades fundadas
por él, como Zaragoza (en latín Caesaraugusta), Mérida (Augusta
Emerita), o Tarragona, desde donde dirigió las campañas militares contra
los cántabros y astures, hasta su conquista definitiva en el año 19
a.C. También fundó Elche, Écija, Martos y Guadix.
Amargura y vergüenza
Roma se propuso en 2006 rehabilitar el mausoleo de Augusto,
situado en el centro de Roma, con un presupuesto de 20 millones de
euros. Han pasado ocho años y, desgraciadamente, el mausoleo sigue
cerrado, abandonado y se confía en que el año próximo puedan llevarse a
cabo los trabajos de rehabilitación. (Ayer se abriópara unos elegidos
visitantes, pero se rompió una tubería, se inundó de agua y se fue la
luz). El «Corriere della Sera» habla
de «amargura y vergüenza de los romanos frente a semejante derrota»: el
mausoleo sigue cubierto de malezas y alrededor solo había basura,
limpiada el mismo lunes, en la víspera de la celebración.
Pocos han sido los actos conmemorativos. Solo se han
permitido unas visitas guiadas al mausoleo, mientras de forma
excepcional permanecía abierto e iluminado hasta medianoche el Ara
Pacis, el monumento símbolo de su imperio, construido en honor del
emperador tras sus campañas en Hispania y en Gallia, y para celebrar la
Paz romana o Pax Augusta.
La explicación de la pobreza de esta celebración es que
la inversión en cultura ha desaparecido prácticamente en Italia, un país
que ha tenido cinco ministros de Bienes Culturales en los últimos tres
años
y medio. Italia paga así la filosofía alimentada durante muchos
años por el que fue ministro de Economía, Giulio Tremonti, en gobiernos
de Silvio Berlusconi: «Con la cultura no se come».
Contrasta poderosamente tal pobreza cultural en la celebración del
bimilenario de un emperador que fue un hombre de cultura y un
excepcional precursor del uso de la cultura en política.
En 2006 se proyectó su restauración. Ocho años después sigue cerrado y abandonado
El escritor y arqueólogo Umberto Broccoli señala: «Augusto
creó el círculo de Mecenate (Mecenas), que era su consejero predilecto, y
Mecenate reunió y protegió a los más importantes hombres de letras de
la época: Ovidio, Virgilio, Horacio y Properzio. Augusto había
comprendido todo: tenía a su servicio los mayores intelectuales de su
tiempo».
«Fue un constructor»
Aunque Augusto fue un emperador de grandísimo relieve,
aparentemente no ha tenido la fama o fascinación que ha rodeado a otros
personajes en la historia antigua de Roma. Broccoli ofrece esta
explicación: «Augusto tiene una biografía poco novelesca,
en comparación con Calígula, que era un loco; con Nerón, que no lo era
pero ha pasado como tal; Julio César, que era su tío y padre adoptivo,
era un gran conquistador, y alrededor de ellos giran episodios propios
de Hollywood como el caballo hecho senador o el incendio de Roma.
Augusto era otra clase de persona: era tímido y de mucha
sustancia; fue un emperador de paz y no de espectáculo; no fue un
conquistador, sino un constructor».
Roma refleja el gran legado de Augusto. Él dijo que había encontrado una ciudad de madera y que la restituyó de mármol. Es
cierto: la embelleció y transformó completamente. Augusto hizo
construir templos, plazas y mejoró el sistema urbanístico. Augusto quiso
representar el espíritu de la virtud y las leyes, y tener relación con
la plebe y los ciudadanos más desfavorecidos, a los que ayudó. Tenía
todo el poder, pero más que un autócrata fue el primer funcionario del
Estado. Aquí seguramente está el secreto de Augusto: para mantener el poder hay que utilizarlo con sobriedad.
Augusto hizo construir templos, plazas y mejoró el sistema urbanístico
El primer emperador romano
Muerte dulce
La muerte de Augusto, contada por Svetonio, fue extraordinaria. El
emperador pregunto: «¿Cómo estoy?» Muy mal, le respondieron. Entonces se
hizo arreglar el pelo y la ropa y cuando finalmente esta listo dijo:
«¿Según vosotros, he recitado bien mi parte en la comedia de la vida?»
La respuesta es fácilmente imaginable.
Hispania
Sometió
al dominio romano a cántabros y astures. Dividió Hispania en tres
provincias: Tarraconsense, Bética y Lusitania. Se crearon las colonias
de Emerita (Mérida), Cesaraugusta (Zaragoza), Astigi (Écija) Illici
(Elche), Tucci (Martos) y Acci (Guadix). Se formalizó el nombre de
Barcino (Barcelona).
Intelectual
Transformó
Roma en ciudad monumental, con obras como el Ara Pacis, Pantheon y el
teatro Marcello. Narró sus aventuras militares en «Res Gestae». El
imperio conoció un renacimiento cultural: se rodeó de Mecenas, Virgilio,
Horacio y Ovidio, los más grandes hombres de letras de la época.
Reorganizó los confines
Augusto
derrotó a Cleopatra, se hizo también con el poder en Egipto y
reorganizó los confines del imperio. Pacificó el Mediterráneo y hubo un
renacimiento económico. El imperio se extendía a la península Ibérica,
Armenia, Alemania y África Mediterránea.

No hay comentarios:
Publicar un comentario