viernes, 27 de febrero de 2015

ARRIBA EL PABELLON-




  ARRIBA EL PABELLON-
Del  poeta Gastón Fernando  Deligne.
¡Tercien armas¡………… Como quiera;
El acostumbrado estruendo:
Ello es que el sol va saliendo,
Y hay que enhestar la Bandera.
Enfilado pelotón

De la querida soñolienta,
Al pie del asta, presenta
Arbitraria formación,
Y,  hecha a las dos auroras

En que  el cielo y patria están,
Pasan de largo a  su afán
 Las  gentes madrugadoras.

Ni ven el sol de la raza,
Cuyos colores lozanos
Trémulas entre las manos
Del ayudante de plaza

Ni el  lienzo nacional,
Fijo ya en la  delgada  driza,
Recuerdan que simboliza
Toda una historia inmortal.

Pues  cada matiz encierra
Lo que hicieron los mayores
Por el bien y los honores y el recate de la tierra
El rojo, de su  gloriosa

Decisión habla al oído,
¡Soy,  dice el laurel teñido
Con su sangre generosa
Es el azul, de su anhelo

 Progresista, clara enseña
Cuando sueña con el cielo.
Al blanco, póstumo amor
De sus entrañas, se aferra;
Dar por corona a la guerra
El olvido redentor

¡Presenten Armas¡ …. Ya Ondea
El pabellón, y se encumbra;
Bajo el sol, que deslumbra,
 Y el  clarín, que clamorea.

Ladra un can del estridente


Sonido sobresaltado,
Arde en aroma  el prado,
 Rompe en trinos el ambiente….

¡Que linda en el  tope estás
Dominicana bandera ¡
¡Quien te viera, quien te viera
Más arriba, mucho más.

Origen y evolución de la bandera dominicana

Origen y evolución de la bandera dominicana


SANTO DOMINGO (R. Dominicana).- Casi con toda seguridad, una parte importante de quienes hoy honran la bandera nacional ignoran todo de su historia y evolución, por lo que dan como un hecho que la actual ondeó en la Puerta del Conde el 27 de febrero de 1844.
La historia documenta otra cosa. La celebración del Día de la Independencia es ocasión propicia para conocer mejor sobre la enseña patria, tomando como fuente los textos de reputados historiadores.
Un dato que puede sorprender a muchos es que la primera bandera dominicana se origina en la bandera haitiana: dos franjas, azul arriba y rojo abajo, atravesados por una cruz blanca. Es decir, los cuarteles no estaban alternados como lo estarían después.
De conformidad con el historiador Rufino Martínez, las primera banderas confeccionadas por María Trinidad Sánchez y un grupo de mujeres entre las que se citan a Concepción Bona, Isabel Sosa y María de Jesús Piña.
"La bandera que ella confeccionara en los días anteriores a la fundación de la República, no tuvo, en el sentido de prioridad, el gran valor que por un tiempo se le quiso conceder, como tampoco lo alcanzó ninguna otra bandera atribuida a las manos de mujer con la misma finalidad, ya que la primera enarbolada en el Baluarte del Conde fue la adaptada de una que suministró el guarda-almacén del Gobierno Haitiano", escribe Martínez en la entrada “Sánchez, María Trinidad”, de su Diccionario Biográfico-Histórico Dominicano (1821-1930).
El dato del uso en un primer momento de la bandera haitiana es corroborado por el también historiador Orlando Inoa en la página 69 de su Biografía de Juan Pablo Duarte, edición de 2013. Al respecto escribe:
“La llegada de Duarte a su casa no pudo ser más emotiva. Su madre y familiares le recibieron anegados en lágrimas ‘lamentándose su madre de que su padre no presenciara la llegada del más querido de sus hijos’, como lo escribió Rosa Duarte en los Apuntes.
“A las dos de la tarde notó Sánchez que en la casa de los Duarte, que no cesaba de recibir visitantes, no tenía bandera por lo que tomó varias haitianas y ‘pidió unos velos blancos y él mismo formó con ellos una bandera que colocó en las ventanas con aplausos de todos’. Sánchez lo que hizo fue adherir los velos blancos en forma de cruz sobre una bandera haitiana. La bandera dominicana que se izó en la Puerta del Conde fue la misma haitiana con una cruz blanca en el centro que la dividió en cuartos. Así lo describe el cónsul francés en carta al ministro Guizot cuando le dice: ‘Olvidaba hablarle a Vuestra Excelencia del pabellón adoptado por los dominicanos. Se compone de dos bandas horizontales, azul y roja, cortadas a lo largo por una cruz blanca’. Lo anterior lo confirma el historiador haitiano Thomas Madiou (Histoire d’Haiti: 105). Celigne Ardoin, quien estuvo en la parte este cuando la Independencia dice que su vuelta a Haití, el 29 de mayo de 1844, ‘en la bahía de Ocoa encontramos dos corsarios que llevaban la bandera dominicana (la bandera haitiana atravesada por una cruz blanca)…’ (citado por Rodríguez Demorizi en La bandera dominicana: 46). La primera constitución dominicana del 6 de noviembre de 1844 ratificó esta bandera, mandando que el rojo y el azul se usaran alternados, en vez de la ancha franja horizontal”.
A continuación una tabla que documenta sobre lo dicho por la Constitución dominicana desde 1844 hasta el presente sobre la bandera. Está tomada del sitio web Mi País, de José E. Marcano.
La Bandera Nacional en nuestras Constituciones desde 1844 a 2010
1844 194 El pabellón mercante Nacional se compone de los colores azul y rosado (sic), colocados en cuarteles esquinados; y divididos en el centro por una cruz blanca de la mitad del ancho de uno de los otros colores, que toque en los cuatro extremos.
El pabellón de guerra llevará además las armas de la República en el centro.
1854 136 El pabellón Nacional mercante se compone de los colores azul y rojo colocados en cuarteles esquinados y divididos en el centro por una cruz blanca, de la mitad del ancho de uno de los otros colores, que toque con los cuatro extremos. El pabellón de guerra llevará además las armas de la República en el centro.
1865 133 El pabellón Nacional mercante se compone de los colores azul y rojo colocados en cuarteles esquinados y divididos en el centro por una cruz blanca, de la mitad del ancho de uno de los otros colores, que toque en los cuatro extremos. El pabellón de guerra llevará además las armas de la República.
1874 100 El pabellón de la República se compondrá de los colores azul y rojo, colocados en cuarteles esquinados y divididos en el centro por una cruz blanca de la mitad del ancho de uno de los otros colores, y llevará en el centro el escudo de armas de la República. El pabellón mercante será el mismo que el del Estado sin llevar el escudo.
1878 105 El pabellón de la República se compondrá de los colores azul y rojo, colocados en cuarteles esquinados y divididos en el centro por una cruz blanca del ancho de la mitad de uno de los otros colores, y llevará en el centro el escudo de armas de la República. El pabellón mercante será el mismo que el del Estado sin llevar el escudo.
1881 97 El pabellón de la República se compone de los colores azul y rojo, colocados en cuarteles esquinados y divididos en el centro por una cruz blanca del ancho de la mitad de uno de los otros colores, y lleva en el centro el escudo de armas de la República.
El pabellón mercante es el mismo que el del Estado, sin escudo.
1908 99 El pabellón nacional se compone de los colores azul y rojo en cuarteles esquinados y alternados, separados por una cruz blanca del ancho de la mitad de cada cuadro, y lleva en el centro el escudo de armas de la República.
El pabellón mercante es el mismo que el del Estado sin escudo.
1942 98 La bandera nacional se compone de los colores azul ultramar y rojo bermellón, en cuarteles alternados, colocados de tal modo que el azul quede hacia la parte superior del asta, separados por una cruz blanca del ancho de la mitad de la altura de un cuartel y que lleve en el centro el escudo de armas de la República. La bandera mercante es la misma que la nacional, sin escudo.
2010 31 La Bandera Nacional se compone de los colores azul ultramar y rojo bermellón, en cuarteles alternados, colocados de tal modo que el azul quede hacia la parte superior del asta, separados por una cruz blanca del ancho de la mitad de la altura de un cuartel y que lleve en el centro el Escudo Nacional. La bandera mercante es la misma que la nacional sin escudo.

Raymundo González: “Si llamamos trinitarios a los nueve fundadores, tenemos que decir que eran un grupo de amigos, más que una élite”

Raymundo González: “Si llamamos trinitarios a los nueve fundadores, tenemos que decir que eran un grupo de amigos, más que una élite”

SANTO DOMINGO, (Rep. Dominicana).- Contrario a lo que algunos historiadores documentan, Raymundo González entiende que los trinitarios no pertenecían precisamente a una élite burguesa. Argumenta que la insuficiencia de recursos económicos fue uno de los factores que los hizo perder poder político durante y después de la declaración de Independencia.
De este modo, aunque los trinitarios cosecharon la soberanía, como grupo no lograron una permanencia sólida en el escenario político que siguió a la gesta de febrero de 1844. “Los que pusieron los medios económicos y las armas fueron los del grupo que se adueñó de su trabajo: los afrancesados, encabezados por Bobadilla, Báez y Santana, que era un recién llegado”, afirma el historiador.
¿En qué contexto y cómo se elige a los padres de la Patria?
La trilogía de los padres de la Patria surge al final de la época de Lilís. Se aproximaban los 50 años de la Independencia, ya en 1894, y había que buscarle un equilibrio a la disputa alrededor de Sánchez y Duarte, los dos que, entre la intelectualidad, se disputaban ser padre de la Patria.  En el 94 estaba claro que la primacía le pertenecía a Duarte. No era un tema de discusión. Pero medir a los héroes era complejo. Se tenían que medir por sus méritos en los hechos y Duarte era un patriota al que le daban el mérito de concebir la fundación de la República, pero no estuvo presente. ¿Quién estaba presente? Se suponía que Sánchez. Se suponía, digo, porque ahora sabemos que tampoco Sánchez encabezó la puesta de la bandera ni el discurso del Parque Independencia el 27 de febrero. Eso le tocó a Tomás Bobadilla, que fue el jefe de ese momento. Le hubiera tocado a los trinitarios, que fueron los que hicieron el trabajo, pero no fueron ellos. Sánchez era la segunda figura, la que estaba en el momento a cabeza de los trinitarios, y también se le atribuía la paternidad de ese momento.
"Medir a los héroes era complejo. Se tenían que medir por sus méritos en los hechos y Duarte era un patriota al que le daban el mérito de concebir la fundación de la República, pero no estuvo presente". 
¿Por qué ni siquiera se consideró a Bobadilla?
Bueno, Bobadilla era el jefe del partido anexionista. Y él fue quien hizo anteponer la palabra separación al lema de los trinitarios, que era Dios, Patria y Libertad. El aporte de Bobadilla fue poner ambigüedad en un lema que era claro y que para los trinitarios significaba independencia absoluta. Anteponerle separación era como decir “nos separamos”, que no necesariamente es "nos independizamos". La separación estaba comprendida en el Plan Levasseur, que era el interés de los afrancesados, encabezados por Bobadilla. Pero el trabajo de Independencia fue hecho por los trinitarios exclusivamente. Y Sánchez y Duarte eran las dos figuras. En el 94 se establecieron tres padres de la patria para evitar que hubiera un binomio.
¿Cuál era el problema de tener un binomio?
El  tres tiene connotaciones que remiten a La Trinitaria. Estaba la Trinidad de Dios. El tres es un número perfecto, matemáticamente hablando. Había muchas razones. Pero sobre todo, matizar esa rivalidad entre sanchistas y duartistas.
Si le hubiese tocado elegir al Padre de la Patria, ¿elige tres?
Bueno, no necesitamos tantos padres de la Patria ni tantas vírgenes matronas. Duarte es el fundador de la República. No tengo dudas. Y todos colaboraron. Creo que Pina y Pérez están en primera fila, junto Sánchez, Mella y la mayoría de los trinitarios. Con excepción de Abad Alfau, que traicionó, la mayoría continuó identificada con este ideal.
¿Este afán por el tres y la trilogía de algún modo supuso una injusticia para otros trinitarios que tuvieron tantos méritos como Mella, por ejemplo?
No creo que haya que verlo desde ese punto de vista. El mejor estudio de esto recoge un debate amplio que hubo en los años setenta; es el libro El mito de los padres de la patria, de Juan Isidro Jimenes Grullón. El debate fue básicamente entre Jimenes Grullón, que era duartista, Carlos Sánchez y Sánchez (descendiente de Francisco del Rosario Sánchez) y Ramón Lugo Lovatón, hijo de Américo Lugo, que fue sanchista siempre.
¿Hay otro héroe de la Independencia con méritos tan plausibles como los de los que conforman la trilogía?
El debate sobre quiénes deben estar en el Panteón de la Patria no me gusta. Es como escamotear a unos y a otros y no tiene solución. Siempre vamos a ser injustos y no se puede resolver. Además, no es importante. En el siglo XIX la búsqueda de quiénes deberían estar o no en el panteón sirvió para escamotear otra realidad, que era la transformación de la sociedad en una sociedad burguesa. Creo que era uno de esos debates que se arman para esconder o pasar por alto algunas cosas que estaban sucediendo en la sociedad. Entonces, no es tan importante, no tenía significación social. La gente sabía que tenía en su familia un febrerista, los había de todos los colores. La mayor parte, por supuesto, vino del sector de los trinitarios.
"Creo que era de esos debates que se arman para esconder o pasar por alto algunas cosas que estaban pasando en la sociedad. Entonces, no es tan importante, no tenía significación social".
¿Por qué la independencia de febrero del 1844 y la efímera fueron gestadas por una élite si los libertadores tenían como estandarte mejorar la economía y abolir la esclavitud o garantizar que no retornara?
Sí, el regreso a la esclavitud era un riesgo y eso es lo que los trinitarios plantearon que no iba a pasar. En el último momento se unen los negros de Montegrande, que era lo que hoy es Villa Mella, que tenían planeado apoyar a los haitianos, pero fueron convencidos por Mella. Los trinitarios son los que tienen la conexión social y la élite está formada, sobre todo, por los afrancesados y los que estaban pensando en una alianza con Inglaterra, porque hubo varios proyectos… En la élite burguesa había  afrancesados, proingleses, prohaitianos. Los trinitarios sí querían formar una nación moderna, liberal, romántica, que tuviera una identidad propia y Duarte tenía una noción de pueblo-nación clave. Se perdió mucho de cómo Duarte concebía esto, sobre todo porque el archivo de él fue quemado...
Con respecto a la independencia de Núñez de Cáceres, eso fue otra cosa. Él cometió muchos errores. No declaró la libertad de los esclavos. Era hacendado y no quería afectar los intereses de su clase y, en ese momento, el capital de los hacendados eran los esclavos. Personalmente él le dio la libertad a sus esclavos, pero no declaró la independencia junto con la emancipación de los esclavos, que eso le hubiera dado popularidad.
Y fíjate que no pudieron conseguir dinero. Ellos lograron formar una conciencia social de independencia, pero no pudieron tener un papel equivalente a su trabajo, porque no tenían los medios económicos ni las armas.
¿Entonces los trinitarios pertenecían o no a una élite en ese momento?
Si llamamos trinitarios a los nueve fundadores, tenemos que decir que eran un grupo de amigos, más que una élite. Estaban todos emparentados: eran primos, novios de las hermanas… pero no se quedó ahí. El último año, que fue el más intensivo en la campaña de propaganda revolucionaria, se distribuyeron en el territorio, haciendo tareas. Por ejemplo, todo el trabajo con los afrancesados lo lleva Sánchez. Mella ve que él se está acercando demasiado a los afrancesados y que está demasiado conteste con ellos, y le escribe una carta a Duarte diciendo que Mella está en pasos raros. Y lo mismo hace Sánchez. Le escribe una carta a Duarte diciendo que Mella está acercándose demasiado a los comerciantes de Santiago. No sabemos si Duarte respondió.
Pero bueno, volviendo a la pregunta, tenemos que decir que algunos de ellos pertenecían a la élite comercial. Juan Isidro habla de una burguesía comercial, pero yo diría que no. Fíjate que Juan José Duarte, cuando muere, a su hijo le deja una casa, y fue de los bienes que Duarte dijo que vendieran para conseguir dinero para la revolución, que no pudieron lograr. Ellos lograron formar una conciencia social de independencia, pero no pudieron tener un papel equivalente a su trabajo, porque no tenían los medios económicos ni las armas. Los que pusieron los medios económicos y las armas fueron los del grupo que se adueñó de su trabajo: los afrancesados, encabezados por Bobadilla, Báez y Santana, que era un recién llegado.

Pablo Mella: “El Ideario de Duarte está hecho de fragmentos que pueden significar cualquier cosa porque están fuera de contexto”

Pablo Mella: “El Ideario de Duarte está hecho de fragmentos que pueden significar cualquier cosa porque están fuera de contexto”

Duarte, Sánchez y Mella fueron declarados traidores a la patria, desterrados y amenazados de muerte

Duarte, Sánchez y Mella fueron declarados traidores a la patria, desterrados y amenazados de muerte

Apenas siete escasos meses después de la declaración de independencia y la proclamación de la República, los principales impulsores de la gesta febrerista fueron declarados “traidores a la patria” y expulsados del país.
Pedro Santana, el hatero conservador, se había hecho con el poder mediante un golpe de Estado el 19 de julio de 1844. La República había nacido lastrada por el autoritarismo y la preeminencia de los peores intereses sociales y políticos.
El 22 de agosto, Santana declara reos de traición a Duarte, Sánchez, Mella, Pedro Alejandro Pina, Juan Isidro Pérez, Gregorio del Valle, Juan Evangelista Jiménez y Juan José Illas, y dispone su destierro “a perpetuidad”.
La resolución de la Junta Gubernativa dice textualmente:
“Declara que los generales de brigada J.P. Duarte, Ramón Mella, Francisco Sánchez; los comandantes Pedro Pina, Gregorio del Valle, Juan Jiménez y el capitán J.J. Illas y el señor Juan Isidro Pérez, Secretario que fue de la Junta Central Gubernativa, han sido traidores e infieles a la Patria y como tales indignos de los empleos y cargos que ejercían, de los que quedan depuestos y destituidos desde este día; ordena que todos ellos sean inmediatamente desterrados y extrañados a perpetuidad del país, sin que puedan volver a poner el pie en él, bajo pena de muerte que será ejecutada en la persona del que lo hiciere, después de que sean aprehendidos y que se justifique la identidad de su persona, a cuyo efecto se le da poder y facultad a cualquier autoridad civil o militar que verifique la captura”.
Escribe el historiador Orlando Inoa en su Biografía de Juan Pablo Duarte que esta resolución “fue leída en la Plaza de Armas de Santo Domingo, seguida de una vociferación de la soldadesca. El ambiente caldeado se completó con varios vivas a Santana y la petición de la cabeza de Duarte”.