domingo, 30 de marzo de 2014

Juan Pablo Duarte!!! Fuente coleccion privada en Venezuela. A mis 51 ańos de edad es la primera foto del Patricio que veo.



Juan Pablo Duarte!!!
Fuente coleccion privada en Venezuela. 
A mis 51 ańos de edad es la primera foto del Patricio que veo.

La Esclavitud y el Descubrimiento de América.

La  Esclavitud y el Descubrimiento de América.
Con el descubrimiento de América por los  occidentales (europeos), se  establece la trata de negros a gran escala. Los españoles y los portugueses, que se reparten el Nuevo Mundo ya en 1493, deseoso de explotarlas regiones.   En algunas de ellas, y en particular en las Antillas, las poblaciones habían quedado diezmadas por las guerras, las enfermedades importadas desde Europa  como también los malos tratos. La explotación  de las tierras americanas, de las minas de oro  y de plata requería  de mano de obra abundante, robusta y barata. Bartolomé de Las Casas, conmovido por los malos  tratos que  se infligían a los indios, recomendada  ir  a África para buscar  esclavos africanos, por  considerar que tenían  una naturaleza más robusta.
La esclavitud recobra importancia como mano de obra, en las explotaciones agrícolas de gran extensión (las plantaciones  agrícolas) en América del Norte, del Sur y en el Caribe. Las fuente de esclavos fue  África y la isla de Gorée, colonia francesa, fue el lugar preciso donde  se estableció el mercado de esclavos fue también conocido como el lugar sin retorno y donde se separaban  definitivamente las familias desintegradas por la esclavitud.
Durante los siglos XV, XVI, XVII, XVIII, los  ingleses se lanzaron a su vez en la carrera por las  colonias americanas, seguidos por la mayoría de las naciones europeas; Holanda, Dinamarca,  Francia. Golbert reglamenta  la esclavitud  promulgando el primer Código Negro en  1685, una manera de oficializar la esclavitud. Así, se  puede decir que la esclavitud, que afecto a la comunidad india primero y a la africana después, cambio de  índole.
La trata de negros, conocida con el nombre  de “comercio triangular”, se desarrolla muy rápidamente, Hombres, Mujeres  y Niños son capturados y vendidos. En las sucesivas oleadas de este comercio, se  estima que entre 25 y 30 millones de personas fueron  deportadas, sin  contar el número de muertos en los navíos, las guerras y las razzias. A partir del siglo XVIII empiezan a ser  importante los movimientos abolicionistas de la esclavitud. En 1794 Francia declara abolida la esclavitud, para ser repuesta por Napoleón I en   1802 y finalmente abolida por la II República Francesa en 1848. En el Imperio Británico sucesivas medidas legislativas (1807, 1827, 1833, y 1834) declaran abolida la esclavitud.
En la actualidad, todavía existen modalidades más  o menos clandestinas de esclavitud en países africanos y asiáticos, donde la miseria y el cao provocados por las guerras civiles impiden su completa erradicación. Algunas  formas de explotación laboral, en las que los trabajadores subsisten en condiciones  ínfimas, con salarios de miserias y una libertad muy restringida, se asemejan bastante a los horrores de las  formas clásicas de esclavitud, por no hablar de las redes de prostitución
Las procedencias de los esclavos hacia América… El origen geográfico de los  esclavos negros destinados a América es muy variado y cubre la costa occidental africana y la costa de Mozambique en la oriental. Dada la influencia musulmana en el norte africano, ya en  el siglo XVI la corona española prohibió el  traslado a América de  esclavos de zonas al norte del río Senegal. Los portugueses trajeron sus esclavos principalmente de las regiones del Congo, Angola,  y Mozambique. Los  ingleses se concentraron en la zona de  la alta Guinea. En realidad muchos de los esclavos capturados en otras regiones se vendieron en las desembocaduras de los ríos Níger y Congo.
La primera fase de la trata era la captura de los negros en sus propias aldeas. Según incrementó la demanda de esclavos, se extendió también a lo largo del continente  africano.  Aunque llegaban esclavos de las más diversas regiones de África la  inmensa mayoría provenían  de la costa occidental,  de Senegal a Angola;  sobre  todo de la región al norte del río Congo, las consecuencias inmediatas fueron la despoblación , el aumento de la población anciana, el abandono de la agricultura, la corrupción de las estructuras sociales.
Transporte hacia  América.  Se calcula  que para el 1600 se  habían transportado 900,000 esclavos africanos. La demanda iba en aumento y los portugueses pierden el monopolio que poseían en el transporte de esclavos. Para el 1700 se calcula que pasaban de 2, 750,000 de esclavos habían sido transportados a América. Pare ese entonces había entrado en el comercio de  esclavos los holandeses, los ingleses, los daneses y los franceses.  A los largo de la costa  africana existían   unas 40 factorías  de trata, los esclavos eran vendidos a intermediarios que los transportaban a las factorías donde negociaban las ventas a los europeos. Dentro de estas  estructuras se llevaba a cobo una de las actividades más repugnantes de la trata; la separación de padres de hijos,  de hermanos, de esposos, amigos, parientes o vecinos, de acuerdo con la  elección  que llevaba a cabo el comerciante. En estos lugares esperaban semanas y hasta meses hasta  que el barco pasara  a recogerlos, y una vez a bordo debían permanecer en las costas  africanas hasta  que  el cargamento se completara.
Desde el comienzo se prestó especial cuidado a la calidad de la mercancía. Se preferían esclavos fuertes, sanos y jóvenes, no sólo en vistas al precio que aportaría su venta, sino también en vistas a los  rigores de una travesía transatlántica de varios meses. El esclavo negro, como mercancía era  también marcado con hierro caliente, de modo semejante al usado para marcar el ganado. Esta práctica continúo hasta mediando del siglo XIX.
Los barcos negreros. La muerte de los esclavos negros durante la travesía trasatlántica se debía en ocasiones a causas todavía más siniestras  que  las de la muerte por las condiciones en las que eran transportados. Antes de la prohibición de la trata, estas causas incluían entre otras el miedo a las enfermedades o la falta de alimentos. En ambos  casos se arrojaban al mar a los esclavos, bien para evitar el posible contagio, bien  para aligerar  la cargas ( los  seguros  no se hacían   cargo de los esclavos que perecían por enfermedad, pero  sí de los que  perecían  ahogados durante la travesía ). Después de la prohibición  de la trata, la causa podía ser simplemente la de evitar  ser capturados.
En el barco las condiciones eran incalificables, el hacinamiento, el hambre, la suciedad, la pestilencia, el calor sofocante, la tortura,  el dolor y el pánico lo inundaba todo. Este diseño, pertenecen al barco negrero Brookes cuya capacidad máxima era de 451 esclavos, destinado a cada ser humano un espacio  de 183 cm., por 40 cm. (menos espacio para  las mujeres  y niños). Según acusaciones de la Asociación Abolicionista en 1789, si Brookes llegó a llevar cargamento de 609 personas. El transporte en estas condiciones llevaba consigo un alto índice de mortalidad, que  quedaba bien dramatizado en los siguientes datos de cuatros barcos negreros capturados  durante el inicio de la prohibición de la  trata en la década de los 30. Buque: Cintra; embarcados 970; muerto 214. Buque: Brillante; embarcados 621; muertos 214. Buque: Commodore; embarcados 685; muertos 300. Buque: Explorador; embarcados 560; muertos: 300.
El Cimarronaje. La opresión y deshumanización del cautiverio, de la trata y después del estado  de esclavitud, produjo desde los primeros tiempos  intentos de rebeldía y el cimarronaje (huida de los  ingenios o haciendas).aunque más trascendentes y pronunciados en los enclaves esclavistas continentales de Veracruz, Panamá, y Cartagena, el cimarronaje se dio también con  intensidad en las islas del Caribe. Su inicio coincide con la llegada de los esclavos. Ya  en 1522 se registra un levantamieto de los esclavos en la hacienda del virrey Diego Colón en Santo Domingo. Las posibilidades de huida eran difíciles y los castigos severos.
Desde el siglo XVI, la palabra cimarrón  sirvió para nombrar  todo aquello que era silvestre o salvaje. También se emplea para designar a los esclavizados que huían al monte. ( La palabra inglesa maroon, como  la francesa marrón, proviene de la española cimarrón. La fuga era el primer paso, luego venia el enfrentamiento para tratar de preservar a lo que habían construido durante su breve libertad. La historia del cimarronaje es la historia de rebeliones audaces y continuas, orientadas por el ansia de libertad. 
Los Palenques y Quilombos. Los palenques conocidos como quilombos en Brasil  ó Cumbes en Venezuela, eran poblados construidos en terrenos difíciles de acceder, ya  fuese entre acantilados, o en medio de la selva. A ellos sólo se llegaba atravesando filos muy estrechos o pantanos muy peligrosos. Los palenques, en su mayor parte fortificados con empalizadas, se convirtieron en cetros de actividad de la resistencia, sirviendo como campamentos de provisión y entrenamiento para la acción guerrillera y refugio para cuantos deseaban unirse a la causa de la libertad. A su  vez sirvieron a las comunidades negras ´para estructurar su propio gobierno y organización militar
En Brasil los quilombos se extendieron en casi todo el territorio Minas Gerais, Rio de Janeiro, Golas, Mato Grosso, Pará, Pernambuco,  Alagoas, Sergipe,  Maranhao,  Rio Grande do Sol, Sao Paulo.
No solo estaba formados por negros, principalmente en Palmares,  uno de los más importantes  de estos  grupos,  albergo indígenas como también blancos marginados por la sociedad. Se desarrollo entre 1610 y 1695, llegando a contar con una población  de 20,000 habitantes.
El quilombo fue símbolos  de libertad, liderado por el Rey Zumbi, resistió casi 100 años los ataques portugueses y holandeses. Extendiéndose desde Alegoas hasta Pernambuco, comienza con la fuga de 40 esclavo provenientes de los ingenios de azúcar de Pernambuco.
Un palenque tenía una fuerte de agua, un pedazo de tierra para cultivo,  un almacén subterráneo y una  pequeña cantidad indispensable de lampas y hachas. En los palenques, los negros cimarrones mantenían una vida  comunitaria, caracterizada por la igualdad entre todos sus integrantes, tanto ´para el trabajo como para el reparto de alimento y el comportamiento social y moral.
Para su defensa, en algunos palenques se habían construidos fuertes. Estaban hechas de palizadas, en  el punto más alto de su temporal albergue. Tenían como única armas, espadas, chichillos y otras armas blancas. Nuca  poseyeron armas de  fuego. En  otros casos completaban su defensa  acopiando  piedras. Hacían ejercicios de corte militar, utilizado la táctica de las guerrillas.

FUENTE:
“Crónica de la Esclavitud en América”. Escrito por la Diplomada de la UCSD, 2006, de la Licda, Tamara Simó.

Monografías  escrita  por Benedicto Cuervos Álvarez (becueral@yahoo.es

La Resistencia Indígena de Santo Domingo frente a la Conquista.

La Resistencia Indígena de Santo Domingo frente a la Conquista.
Fuente: Fátima Portorreal. Boletín Museo del Hombre Dominicano. Año XXVII. Núm. 28. Año 200. Santo Domingo. Pág. 97 y sig.

Las investigaciones etnohistóricas han establecido que la Isla estaba poblada por tres Etnias muy similares; Taina, Ciguayos y Macorijes. Se diferenciaban cada una por las lenguas y uno que otro aspecto de índole sociocultural. Las etnias ciguayos y macorijes poblaron  toda la parte norte y nordeste de la isla, se caracterizaron por ser grupos muy belicosos y guerreros; sus estructuras sociales y culturales eran similares a los  de los  grupos  tainos en razón de que se estaba  operando un proceso de asimilación.

Los tainos  ocuparon  toda la zona sur, suroeste de la isla, hablaban  la lengua  común y se distinguieron especialmente por ser  el grupo de mayor esplendor alcanzó e toda el área del Caribe. De acuerdo con los planteamientos de Francisco Moscoso los grupos ciguayos macorijes se formaron posiblemente de la segmentaciones de la etnia taína, que  en determinado momento de su desarrollo comenzaron a sub-dividirse, a tal punto que muchos de estos linajes se fueron introduciendo al interior  de la Isla hasta formar grupos autónomos e independientes, que quizás se asociaron a migrante  caribes.

Otras investigaciones, en desacuerdo con estos planteamientos, han sugerido que los grupos ciguayos y macorijes son grupos que migraron de las regiones suramericanas se mezclaron con grupos caribes y en un determinado proceso de desarrollo histórico comenzaron a tainizarse y a perder características caribes, debido al excesivo contacto que tenían con los grupos  tainos de la isla.  Independientemente de sus  posibles orígenes, entiendo que los aborígenes de La Española estaban atravesando un amplio proceso de integración sociocultural, política y económica.

El cacicazgo  como etapa más avanzada de la sociedad tribal impulsa un proceso de centralización y con  ello, la construcción d un Estado Despótico  y Tributario. Socialmente  se organiza en base de las relaciones parentales entre sus miembros y a relaciones comunales de  producción, peor dichas relaciones  estaban en un proceso de rompimiento, lo que  daría lugar al nacimiento de una forma originaria de clases  en  Estado Incipiente.

Según  apunta  Moscoso “las relaciones de parentesco montadas sobre  reclamos de prestigios de unos  clanes en relación con otros, fueron  una de la causas sociales internas que abrieron camino a la diferenciación tribal al igual que a la distinción dentro de seno mismo de los clanes”. (Moscoso, Tribus y Clanes en el Caribe Antiguo. Pág. 301) Durante este proceso surgieron iguales fuerzas productivas que comenzaron a ser  manejadas por clanes que se sobreponían en prestigio, lo que generó luchas  tribales a favor de la centralización: el cacicazgo había hecho su aparición, por  lo que las incursiones armadas contra las tribus más débiles eran  hecho concreto.

En el 1496  encaminándose el adelantado Bartolomé Colón al cacicazgo de Jaragua se entero que. A orilla  del río Naiba el cacique Beuchio Anacauchoa se hallaban en armas contra los ribereños y se  propinan someterlos a su obediencia como había hecho con otros reyezuelos de la isla”. (Mártir, Décadas del  Nuevo Mundo, Tomo I. pág. 153,)

La oposición caciquil. Desde los inicios del descubrimiento se desarrollo en la isla una fuerte oposición  contra  el conquistador, lo que generó una serie de medidas que tenian  por finalidad contrarrestar y destruir el poderío español. La jerarquía caciquil se enfrascó  en una violenta lucha de resistencia y cada uno de los caciques, con excepción  de Guacanagarix, se  enfrentó de manera particular contra el conquistador, por lo que cabe suponer que las  diferencias intercaciquiles no permitieron la elaboración  de un esquema de  lucha en base a la unidad caciquil.

Si bien es cierto que se estaba operando un proceso de homogenización y centralización, también es cierto que dichos proceso no llegaron a la culminación de lo se  deduce que la lucha no  estuvo definida en torno a un esquema  único, sino que  cada cacicazgo desarrollo de manera individual su plan de lucha. A pesar de que cada cacicazgo definió la resistencia de manera individual, en la mayoría de  los casos se mostraron inclinados a la cooperación  y la solidaridad con los demás  caciques.

Según narran los cronistas “habían circulado en toda la isla  rumores acerca de la licenciosa  conducta de los  españoles, los que inspiraron contra esto hasta la aversión de las tribus que  jamás los habían vistos ni sufrido  sus excesos” (Las Casas. Historia  de Indias. Tomo I. pág. 400).  Guacanagarix fue el único cacique de La Española que  no ofreció resistencia al poder español, por lo que su conducta fue considerada por los otros caciques  como una traición. Según apunta Las Casas, Bohechio le mató a unas de sus esposas y Caonabo se llevó otra cautiva.

Para Las Casas “ el rey Guacanagarix ofendía y violaba mucho la ley natural, era  traidor y destructor  a su Patria y pecaba mortalmente ayudando y manteniendo, favoreciendo y  conservando a los cristianos  y por  consiguiente todos los reyes,  señores y toda la gente de aquellos reinos  justa y lícitamente lo perseguían y le tenían  justa  guerra. (Washington Irving. Vida y viajes  de Cristóbal Colón. Pág. 304.).  De  acuerdo con  estos planteamientos. Guacanagarix actuó de manera traidora contra los suyos, por lo que  se ha  de suponer que su actitud fue de desconsideración, pero,  a nuestro entender, su conducta obedecía al hecho de que estaba sosteniendo fuertes contradicciones a nivel intertribal a causa de querer someter posiblemente a otro cacicazgo bajo su dominio o por disputa de poder  con otros caciques de mayor  poderío, es decir  que su alianza con Colón fue vista  por él como un  refuerzo en su lucha.

Las medidas tomadas  por los cacicazgos frente a la conquista.
En lo que respecta a las medidas asumidas por los cacicazgos, cabe  señalar las siguientes:
1-     Medida de orden económico: la vuelta a la recolección y el abandono de los sembradíos fueron mecanismos que  adoptaron las comunidades de las regiones centrales de La Española con el fin de obligar a los cristianos a dejar la  isla  por  hambre: el resultado fue la hambruna y la muerte de muchos aborígenes.
2-    Medidas de tipo militar: entre estas se destacan enfrentamientos armados, conformación de red  de espionaje, emboscadas, falso ataques, destrucción y quema de fortalezas y las humaredas con gases nocivos.
3-    Medidas de solidaridad: la conducta desenfrenada de los españoles provocó que muchas  tribus se unificaran para  contrarrestar a tan poderoso enemigo. En algunos casos su ayuda  fue tan desinteresada que grandes  poblaciones se vieron exterminadas, tal es el caso del cacique Mayobanex,  que sucumbió junto  a su pueblo por  prestar ayuda al cacique Guarionex
4-    Medidas autodestructivas;  se refieren a los tipos  de resistencia que se fundamentaron en el acto impulsivo  o voluntario de provocarse la muerte. Entre  ellos  se destacan los  suicidios colectivos, los abortos provocados, los envenenamientos masivos y los ahorcamientos.

Desestructuración  caciquil.
Con el descubrimiento colombino las  luchas intercaciquiles quedaron frenadas, todo el cacicazgo se estremeció y el poderío que representaban los caciques se vio aplastado por la fuerza del conquistador de tal modo que las diferencias intercaciquiles no  servían ya  de primer orden.  Se desarticularon sus estructuras sociales y el hombre blanco a quien concebían como poseedor de la inmoralidad se internaba en la isla con su espada, caballo, mastines  hambrientos causando muerte, dolor y desolación. La repuesta no se  hizo esperar y la resistencia afloró la isla.

La lucha se intensifico. Primero fue Caonabo y luego cada uno de los caciques de la española, el final fue trágico par todo.  El poderío caciquil sucumbía. La resistencia se convertiría en el único mecanismo de supervivencia de tal  forma que abandonaron los  sembradíos, huyeron hacia los montes, quemando y arrasaron  fortalezas y cada uno en su tierra y distrito mato a cuanto cristiano pudiera encontrar..

De esta manera el indígena, pacifico cobarde, al que  podía someterse si el mayor esfuerzo, luchaba hasta  morir. Los combates en su mayoría se desarrollaban cuerpo a cuerpo y solo en determinadas situaciones atacaban  desde lejanas distancias. Para ir a la guerra se pintaban  el cuerpo con una sustancia negra y roja que extraían del sumo de la jagua o del fruto de la bija. Para  sus ataques utilizaban el arco  y las flechas, las macanas, las hachas de piedra, propulsores de dardos y lanza  de madera.

En lo que respecta  a sus planes de guerra Las Casas apunta “mandaban los indios a sus espías a que contaran el número de cristianos que se encontraban en la fortaleza; y  a sus regreso valiéndose de grano de maíz que traían en sus manos, señalaban la cifra de cristianos que ocupaban dicha fortaleza. De esta manera el indígena valoraba la posibilidad de una acometida”. En  la mayor parte de los casos, el indígena arremetía contra la fortaleza, porque de acuerdo a sus  valorizaciones el triunfo  estaba determinado por la cantidad de hombres que se llevaba al combate. De modo que en base a sus propios esquemas  de lucha, valores  políticos, culturales e ideológicos el aborigen de la española se enfrentó  al conquistador

 Bibliografía.
1-Pedro Martyr de Angleria. Décadas del Nuevo Mundo. Nueva edición Buenos  Aires  Argentina. 1944.
2-Juan Gil y Consuelo Valera. Cartas de particulares a Colón y relaciones  Coetáneas. Ediciones Alianza Universidad de Madrid. 1927.
3-Fray Bartolomé de Las Casas. Historia de las Indias. M. Aguilar editor. Madrid. 1927.
4 -Consuelo Valera. Cristóbal Colon. Texto y documentos completos Editorial Alianza Universidad de Madrid. 1982.
5-Fray Bartolomé de Las Casas. Brevísima relación de la destrucción de las Indias. Edición de André Sain-lu,  Cátedra, S.A. Madrid. 1982
6-Invirg Washington. Vida  y viaje de Cristóbal Colón. Editora de Santo Domingo. D.N. 1974.
7-Gonzalo Fernando de Oviedo. Historia General  y Natural  de la Indias. Biblioteca de Editores Españoles. Colección Rivadeneira Madrid, 1959.
8-Emilio Tejera. Indigenismo. Editora Santo Domingo, S.A. Rep. Dom. 1977.
9-Fernando Pérez Memén. Estudios de historia de las ideas en Santo Domingo y en América. Editorial Tiempo, S.A. 1987
10-Marshall Sahlins D. Las sociedades tribales. Editorial Nueva Colección Labor, Barcelona 1972
11-Marció Veloz Magiolo. Arqueología prehistórica de Santo Domingo. Editora McGRAW-Hill Far Eastan Publishers ltd. Singapure 1972
12-Roberto Cassa. Los tainos de la española. Editora UASD. Sto Dgo. Rep. Dom. 1974
13-Lewis H. Morgan. La Sociedad Primitiva. Cuadernos Culturales. Ediciones  Librería y Distribuidora Allende, SA. México
14-Francisco Moscoso. Tribu y clase en el Caribe antiguo. Ediciones de la Universidad Central del Este. Rep. Dom. 1986
15-Josefina Oliva De Coll. La resistencia indígena ante la conquista. Siglo XXI editores, SA. México, 1976, 2da Edición.








  


Las Relaciones Raciales en la República Dominicana.

Las Relaciones Raciales en la República Dominicana.

Por  Carlos Andújar  Persinal.
(Ponencia presentada en la Maestrea de Estudios  de las Antillas Mayores, San Juan Puerto Rico, agosto de 1965

De Historia y Antropología de la UASD.  Publicado en Revista Investigación  para el Desarrollo. Órgano  de Divulgación  Científica y Cultural de la UASD. Núm. 4. Año 2. Julio 1996.

Como  ha acontecido históricamente en todas las naciones  del mundo. Las relaciones raciales en República Dominicana han  sido condicionadas por el devenir   histórico. Son, por tanto, producto de la manera en que los diferentes grupos asentados en nuestro territorio se han relacionado entre ellos y de los factores que han mediado esas relaciones.

Desde una perspectiva etno-histórica, o más bien  inter-étnicas, en el momento en que se asientan los primeros grupos aborígenes en la isla. La ferocidad de los ciguayos y los carebes en contra de los demás grupos de tradición agrícola y cerámica, evidencia que la humanidad no ha escapado nunca a esta lucha de los grupos humanos por imponerse sobre   otros.  Al respecto, Frank Moya Pons (1980-: 8) cita a los Cronistas.

“Nunca había ni acaecían guerra o diferencias entre los grupos o diferencias entre los indios de esta isla  por una de estas tres causas<, sobre los términos de jurisdicción, o  sobre  las pesquerías, o cuando de las otras islas venían  indios Caribe flecheros a saltear.
Sin embargo desde 1492, la isla cambiará rápidamente su composición  racial y los hechos de la cultura, comenzando una nueva realidad con nuevos protagonistas. Siendo la empresa colonial de una gran magnitud no sólo económica sino también religiosa y cultural, mercara  de forma determinante las relaciones de los grupos interactuartes.
De  tanta violencia  fue este encuentro que la población aborigen estaba exterminada apenas 80 años después de la llegada de los españoles. Si bien  esta violencia no se proyecta a  través del tiempo, signa  el carácter  de las  primeras formas de relación racial  de este  tipo en América.
El padre Las Casas afirma en su  Historia de las Indias Occidentales, que  para la llegada de los españoles  la isla contaba con una  población de 3 millones de aborígenes. Calculo de historiadores modernos la cifran en 400,000 pobladores, de los cuales quedaban apenas 60,000 en 1508, según el primer censo realizado en la colonia en ese año.
Nueve años más tarde, en 1517, la población estaba compuesta por 11,000 personas (Moya Pons, 18-980), para terminar finalmente en 300 aborígenes radicados en Pueblo Viejo, Azua, en 1580.

En esta dramática realidad la que explica la naturaleza del encuentro del aborigen con el español. Naturalmente, no  todo el descenso de la población aborigen se debió al maltrato  y a la  situación creada por el proceso de dominación a que estos grupos se vieron  sometidos.  Otras razones, como las epidemias y el masivo suicidio reactivo ante el hecho consumado de la conquista, contribuyen  también a diezmar.
 Hacia  1516, una epidemia de viruelas mató alrededor de 3,000 aborígenes.  Sin embargo, los factores determinantes en la desaparición  de la población original de la isla están vinculados al proceso de colonización y opresión cultural, es decir, a la manera en que los indios fueron sometidos al trabajo forzado y negados en sus modos culturales de enfrentar lo cotidiano.

Sólo son  relaciones  raciales y culturales marcadas por el etnocidio explican por qué  los indios  desaparecieron de manera  rápida. La negación de sus  formas culturales  fue una de las modalidades de este sistema de dominación. Producto  de ello, quedaron muy pocos elementos culturales indígenas. También es posible, pese al temprano mestizaje, identificar la herencia indígenas en el tipo racial dominicano.

El Encuentro de las tres culturas.
Como consecuencia  de la disminución de la población aborigen y de la reorientación de la económica colonial hacia la producción de azúcar, los  vecinos más importantes de la colonia reclamaron a la Corona, vía los padre Jerónimos, que se les permitiera la importancia masiva de mano de obra para ser dedicada a lo que en ese momento se valoraba  como  el negocio más prometedor.
En 1517 los padres Jerónimos intermediarán a favor  de estos  vecinos, pidiendo mediante carta  que les fuera  autorizado importar mano de obra esclava, primero procedente de España y más luego de África, en sustitución  de la mano de obra indígena.
Si bien  es cierto que la isla comenzará muy temprano a tener contacto con los negros africanos, estos venían como parte de séquito de los funcionarios que enviaba la Corona en su nombre. Esto explica la razón por la cual en la isla ya había negros desde el segundo viaje de Cristóbal Colón, pero  esto no estaban dedicados ni  a las minas ni a las plantaciones, sino a la servidumbre. Fue más tarde que  estos negros se entejaron al trabajo en las minas, según explica Deive (1889-: 19) “ … no pocos de los 2,500 emigrantes llegados a la isla con Ovando en 1502 trajeron consigo esclavos negros para destinarlos al laboreo de las minas”…
En  esta etapa, la relación entre negros  e indios y blancos  no era estrecha. Es para  1522, cuando llegaron los primeros barcos negreros con un número considerable de esclavos cuando comienza a cambiar todo  y  a producirse relaciones de tensión entre  los colonos blancos y los negros ladinos.

De las primeras sublevaciones negras nos  había Deive (1989), haciendo referencia a la sublevación en el ingenio de Diego Colón el 25 de diciembre de 1521,  encabezada por unos 20 esclavos de la etnia wolof o jelofes y que confidencialmente eran bozales. Este último dato es importante debido a que muchos vecinos estaban  ya prejuiciados contra los negros ladino, considerados bellacos, belicosos y personas de sentimientos, contrarios a los bozales, presentados por  el comentario de los colonos  como dóciles, trabajadores y dedicados, por cuyas razón exigieron  a los negreros que trajeran los negros directamente de África .

Vale destacar que eta situación se verifica en momentos  de crisis  provocada sea por la definición del proyecto colonial, sea por el descubrimiento de otros lugares de mayor riqueza  como México y Perú y posteriormente Cartagena y Veracruz, lo cual reorientó la atención no sólo de la colonia, sino de importante familia que emigraron a otros puntos en busca de mejor suerte.
Esta  razón de tipo económica prácticamente despobló la isla, forzando a las autoridades coloniales a propiciar la inmigración de grupos canarios; durante los siglos XVI y XVII, grupos de esta procedencia poblarán varias ciudades, aunque por razones distintas; en algunos casos,  simplemente para evitar la despoblación de éstas, en otro para estimular el desarrollo de la agricultura, la ganadería, u otros oficios, amén de la defensa del territorio de la expansión francesa.

Extrañamente, el español de la isla también desdeñaba y en  muchos casos maltrataba a los inmigrantes canarios, lo que dio lugar a un proceso de marginalidad y exclusión de estos grupos.  Contribuyeron a crear esta situación los intereses de los vecinos poderosos, dueños de grandes extensiones de tierra, que más tarde constituirían la oligarquía  colonial. De acuerdo  con (Deive  1991-20)
Las tierras que con el ´pretexto de sembrar  en ellas trigo, plantar viñas y levantar ingenios azucareros y estancias, habían sido largamente otorgadas  a los vecinos principales, permanecían baldías, en tanto los labradores dispuestos a cultivarlas no  podían hacerlo porque se lo estorbaban aduciendo títulos de propiedad, por  lo que la gente pobre y menuda recibían mucho daño.
Si bien no corresponde  a esta ponencia  adentrase en campos de análisis  distintos al de las relaciones raciales,  puede aventurarse la hipótesis de la situación  descrita podría encontrarse en el origen del campesinado dominicano. De todo modo, ella explica, grosso modo, los condicionamientos de las relaciones entre los grupos humanos, incluso cuando éstos pertenecen a una misma raza.
Desde 1540 y hasta principios de 1600, la pobreza alcanza una dimensión considerable, obligando a los vecinos a emigrar a otros lugares. La situación social resultante posibilitó la hegemonía  de un grupo,  los negros, en la composición racial de la época. En la década de 1530. Diego Caballero pedirá al rey reiniciar la prohibición de las emigraciones, como forma de detener el creciente abandono de la isla por parte de los colonos blancos.
Esta situación, además del exterminio acelerado de la población aborigen, hará que hacia  mediado del siglo XVI los negros sean el principal grupo  demográfico de la isla. Deive (1991) señala, citando a Melchor de Castro que en 1546 la población blanca de la isla no pasaba de 5,000 personas, mientras  la negra ascendía  a unas 12,000. Desde esos años y hasta mediado  del sigli XVIII, ésta será la composición  racial de la colonia. Ello no impidió, empero, un cambio substancial en su condición social, al igual que el indio, con el cual comprendió  la  sublevación contra el dominio español, el negro fue explotado con la intensidad requerida por el modelo económico colonial.

Vale  anotar  que la desaparición  de los aborígenes en un tiempo relativamente cortó, imposibilito una interacción más dinámica entre ambos grupos étnicos y que,  por tanto,  no puede hablarse hoy de una herencia negro-indígena.