Relatan el desembarco de Caracoles
Relatan el desembarco de Caracoles
CLAUDIO CAAMAÑO DICE QUE MONTES MANUEL MONTES
ARACHE Y HÉCTOR LACHAPELLE DÍAZ INFORMARON AL ENEMIGO LOS PLANES DE
FRANCIS
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Entrenamiento. La secuencia gráfica recoge diferentes momentos de
los entrenamientos a que fueron sometidos los compañeros de Caamano
Deñó, en Cuba.
Fuente: http://www.listindiario.com/la-republica/2013/2/2/264458/Caamano-organizaba-fuerza-de-500-hombres-para-venir-a-RD
Clauio Caamaño
Santo Domingo

Tras la elección presidencial de 1966, en que
la ocupación militar norteamericana trae a Balaguer de Estados Unidos,
donde huía por crímenes trujillistas, y lo impone como presidente, Juan
Bosch, candidato derrotado, se fue a Europa y se reunió con Francisco
Caamaño Deñó, Presidente Constitucional, guía y líder combatiente de la
Gesta Patria de 1965, ejemplo de luchador por la soberanía nacional para
América y el Mundo. Caamaño recriminó a Bosch su participación en unas
elecciones hechas por las fuerzas militares de ocupación del gobierno
norteamericano, que invadió nuestra patria para oponerse en guerra a su
retorno como Presidente Constitucional e impedir soberanía, democracia,
libertad, justicia y honestidad en República Dominicana, contrario a sus
intereses imperiales. Bosch se justificó diciendo que los
norteamericanos le amenazaron, que si no participaba para desmontar la
oposición de los combatientes constitucionalistas, habrían más muertos
que en Yakarta, Indonesia (seiscientos mil en la primera noche). Dijo
además: “Balaguer será presidente criminal, dependiente y servil de los
gobiernos norteamericanos, como fue Trujillo y gobernará con su apoyo
mientras viva”. Por eso debemos preparar un proyecto para combatir el
régimen de Balaguer. El Partido Revolucionario Dominicano, bajo mi
dirección, será el brazo político y los militares y combatientes
constitucionalistas mandados por usted serán el brazo armado. En varios
días en Benidorm, España, se pusieron de acuerdo.
Bosch secundado
por Peña Gómez comenzó a preparar al PRD y Caamaño con militares
constitucionalistas en el exilio comenzó a ubicar para reunir 500 de los
mejores combatientes. Bosch que tenía contacto con dirigentes cubanos
les informó del proyecto y solicitó ayuda, el Gobierno Revolucionario de
Cuba les dio toda la ayuda necesaria incluida un área en Cuba para el
entrenamiento de los combatientes con Caamaño. En octubre de 1967,
Caamaño recibe de los cubanos documentos y dinero para el PRD y para
reunir en Europa y viajar a Cuba 500 combatientes, y una invitación a un
viaje secreto a Cuba, que había solicitado, para concretar los planes
con la máxima dirección cubana. Se reúne en Holanda con Manuel Montes
Arache y Héctor Lachapelle Díaz que participan desde el inicio
encargados de viajar a Cuba con los combatientes. Les entrega dinero
para el PRD, de ayuda familiar que habían pedido y los documentos y el
dinero para reunir a los 500 en Europa y viajar a Cuba. Lachapelle
acompaña a Caamaño a París, Francia, donde agentes cubanos les esperan
con documentación y enmascaramiento para el breve viaje a Cuba.
La traiciónDías
después Montes Arache y Lachapelle Díaz abandonan a Caamaño, informan a
los norteamericanos del “Proyecto Bosch-Caamaño” de enfrentamiento
político y militar a Balaguer, y también abandonan en Europa a los
combatientes que habían llegado. Ambos viajan a Santo Domingo y delatan
durante días ante dominicanos y norteamericanos los detalles del plan,
según me narraron los generales José Ernesto Cruz Brea y Neder. De estas
delaciones nacieron los antiguerrillas Cazadores de Montaña, concebidas
por los norteamericanos para esperar a Caamaño. Juan Bosch fue
amenazado de nuevo en Europa por los norteamericanos y obligado a
retirarse del proyecto con Caamaño y viajar a República Dominicana, para
desactivar el aparato militar creado en el PRD, al que llamó
públicamente garrapatas.
Caamaño no pudo regresar en unos días
como era su propósito, pues al conocerse su actividad revolucionaria por
la Soberanía Nacional, la Justicia y la Dignidad de los dominicanos, su
vida corría peligro. Quedó aislado de los combatientes
constitucionalistas con la traición. Se informó de los dominicanos en
Cuba que eran del MPD, 14 de Junio, PCD y otros. Con el apoyo total de
los cubanos consiguió organizar un nuevo proyecto con los mismos fines.
Envió emisarios a la patria, contactó con el aparato militar del PRD al
que tomó bajo su orientación y lo reorganizó en dos grupos: en el sur
de Santo Domingo a Barahona incluido San Juan, Padre Las Casas y San
José de Ocoa; en el norte de Montecristi a Nagua, incluido Santiago,
Moca, Salcedo y San Francisco de Macorís. Envió bajo su mando a Amaury
Germán y Virgilio Perdomo a organizar la resistencia armada en Santo
Domingo. Se recibieron en Cuba decenas de dominicanos y dominicanas,
llegamos a ser en el entrenamiento de la guerrilla rural un poco más de
cuarenta y en la urbana más de cien y miles nos esperaban en República
Dominicana. Todo marchaba bien con la cooperación absoluta de los
cubanos en 1971. Pero la organización creada por Caamaño y dirigida
también por Heberto Lalane, Mario Galán y Amaury Germán estaba formada
mayoritariamente por militantes de la izquierda dominicana donde
predomina el personalismo y el divisionismo; sufrió varias divisiones y
deserciones hasta quedar sólo nueve compañeros que divididos en cuatro
equipos salimos de Cuba entre finales de 1972 y principios de 1973. Nos
reunimos en la isla de Guadalupe el 25 de enero y salimos el 26, día del
natalicio de Duarte, a unas islas venezolanas donde recogimos nuestros
equipos, depositados bajo arena por los compañeros cubanos, y llegamos a
la Bahía de Ocoa el 2 de febrero de 1973 en la tarde. Éramos Francisco
Alberto Caamaño Deñó (Román), Heberto Geordano Lalane José (Eugenio),
Mario Nelson Galán Durán (Juan), Alfredo Pérez Vargas (Armando), Ramón
Euclides Holguín Marte (Braulio), Ramón Payero Ulloa (Ismael), Toribio
Peña Jaqués (Felipe), Hamlet Hermann Pérez (Freddy) y Claudio Caamaño
Grullón (Sergio). Cada uno con su historia, su familia, sus amigos. Que
supimos poner la patria por delante de nuestros miedos, y al pueblo por
encima de nosotros mismos.
Llegada tormentosaEl
desembarco sería a las ocho pero por negligencia de Hermann y otros
errores, tuvimos una llegada a tierra tan difícil, que un compañero
quedó separado y perdimos dos mochilas. Salimos a la carretera con un
atraso de varias horas, pasando por militares tomamos un vehículo hasta
el pueblo de Las Charcas y de ahí un camión a Cañada Cimarrona, otro
vehículo hasta La China, llegamos al amanecer a casa del Alcalde,
desayunamos y a pie al poblado del Cercado, donde comimos en casa del
Alcalde y compramos dos mulos y algunos artículos. Dormimos antes de
llegar a Mesa de Domingo por el cual pasamos muy temprano el día 4. En
la tarde nos alcanzaron dos militares y dos policías a caballos,
mandados para investigar lo que hacíamos, le hicimos un cuento y se
fueron no muy creídos. Avanzamos hasta las diez de la noche, el día 5
salimos al amanecer para llegar temprano a La Cienaguita, en la
Cordillera Central, para recoger un entierro hecho por nuestra avanzada,
Amaury y Virgilio, de 360 latas de leche condensada y 360 latas de
sardinas. Para eso compramos los dos mulos en El Cercado.
Llegamos
al sitio. Lalane y Hermann de vigilantes y los demás buscando el
entierro, que se coordinó entre Caamaño, Amaury y yo en Cuba en el año
1970. Tres horas después y sin encontrarlo, nos alcanzaron militares.
Solo los enfrentó Lalane, en segundos les hizo cuatro muertos y varios
heridos, cuando llegamos los demás al área de combate vimos a decenas de
militares y algunos civiles correr en retirada. Nadie les disparó.
Lalane fue herido dos veces sin gravedad. Quedamos en control del área,
pero evitando otros choques con los militares, Caamaño ordenó suspender
la búsqueda del entierro, soltar los mulos y retirarnos por dentro de un
arroyo para no dejar huellas.
El día 6, avanzamos lento porque
el pie herido de Lalane dificultaba su marcha, aunque Lalane nunca se
quejó. Nos deleitamos con los muchos dulces criollos del Cercado. El día
7, mejoró Lalane y avanzamos mas rápido evadiendo durante todo el día
encuentros con miles de militares, helicópteros y aviones. Al oscurecer
guiados por dos niños llegamos a su casa aislada en la montaña y su
familia nos proporcionó una gran comida, recogimos varias informaciones y
nos despedimos a las once de la noche. Caminamos casi toda la noche y
el día 8 al amanecer llegamos al poblado Las Cuevas, donde esperábamos
encontrar alimentos enlatados, leche condensada y sardinas. Había solo
latas de avena. Varias conversaciones, un copioso desayuno de cerdo y
desinformaciones para los miles que nos perseguían.