jueves, 8 de enero de 2015

Descubrimientos excepcionales de 2014, según National Geographic


Las pisadas de Happisburgh (Inglaterra)

Hace más de 800.000 años, un grupo de al menos cinco individuos, formado por adultos y niños, avanzó a través del lodo de un estuario ya desaparecido, en una época remota en la que el territorio de Gran Bretaña estaba unido al continente europeo. Dejaron sus huellas marcadas en una superficie que se endureció y desapareció bajo el mar. En mayo de 2013, el agua retrocedió durante la bajamar y dejó las pisadas al descubierto en la costa de Happisburgh, al este de Inglaterra. Un equipo de arqueólogos, dirigido por el Museo Británico, consiguió documentar el hallazgo antes de que fuera devorado de nuevo por el mar. Happisburgh posee la primera evidencia de huellas de homininis [una tribu de la familia Hominidae] fuera de África, anunciaba un estudio en febrero de 2014. Los seres humanos que dejaron marcadas las huellas de Happisburgh bien podrían estar relacionados con los pobladores contemporáneos al hombre de Atapuerca en España, asignados a la especie del Homo antecessor. Estas personas tenían una altura similar a la nuestra y eran totalmente bípedos, explicó Chris Stringer, del Museo de Historia Natural. Más información aquí.

Las tumbas de altos dignatarios egipcios

Los equipos arqueológicos que excavan en el país de las pirámides, especialmente aquellos formados por españoles, están sacando a la luz numerosas tumbas intactas o prácticamente intactas pertenecientes a altos dignatarios egipcios cuya identidad se desconocía. En enero se anunció el hallazgo de las tumbas de Junsu Im Heb, un maestro cervecero, en Luxor (más información aquí); y de Woseribre Senebkay, un faraón hasta entonces desconocido, al sur de Abydos (más información  aquí). La campaña anual del Proyecto Djehuty, liderado por el CSIC, culminó a finales de febrero con el descubrimiento de un ataúd intacto de un hombre llamado Neb, perteneciente a la élite local, en Luxor (más información aquí). El Proyecto Qubbet el-Hawa, también español, anunció en junio el descubrimiento de los restos de un gobernador del Imperio Medio y de algunos miembros de su familia en Asuán, además de nueve momias, entre ellas la de un cocodrilo (más información aquí). Ese mismo mes se dio a conocer el hallazgo casual del sarcófago de una tal Tjentakhet, una cantante que formaba parte de un coro sagrado, en Saqqara (más información aquí). En las mismas fechas se reveló el redescubrimiento de una tuma de la dinastía XXV en Luxor, por parte de un equipo arqueológico de la Universidad de La Laguna (más información aquí). En octubre, este medio publicó un reportaje sobre la tumba de May, un alto funcionario tebano, hallada por casualidad por una española y una italiana en el Valle de los Nobles (más información aquí). La emocionante apertura del sarcófago de la cantora-sacerdotisa de Amón, por parte de un equipo hispano-egipcio, ha sido el principal acontecimiento arqueológico de diciembre.

El antiguo Perú sale a la luz

El antiguo territorio de Perú, bañado por el océano Pacífico y limitado por las altas cumbres de los Andes y las regiones desérticas del sur, esconde los ricos vestigios de numerosas comunidades o culturas prácticamente desconocidas. Este medio anunciaba en julio el hallazgo de una extensa necrópolis prehispánica, con más de 150 tumbas, al norte del desierto de Atacama. Las creencias religiosas de esta comunidad, que vivió entre el 350 y 700 d.C., son un enigma. Unas cañas situadas verticalmente en los oídos de los difuntos sobresalían de la superficie para que los muertos se comunicaran con los vivos, según los investigadores (más información aquí). Por otro lado, en el mismo mes de julio se conoció el hallazgo de hasta tres tumbas de la élite mochica en la Huaca de la Luna, al norte de Perú. Las tumbas contenían emblemas y objetos de poder como cetros, narigueras o adornos para la nariz, piezas de cerámica y lo que más llama la atención: unos objetos de metal que representan diferentes partes anatómicas de felinos, como la lengua, las orejas, los ojos, las patas y las garras, explica el arqueólogo Jorge Meneses a Historia National Geographic. Resulta muy difícil conocer la causa de la muerte de los tres individuos, cuyas edades fluctúan entre los 18 y los 40 años, pero sabemos que eran varones y poco corpulentos, añade. Más información aquí.

La misteriosa tumba de Anfípolis (Grecia)

La excavación de la tumba de Anfípolis, en la región de Macedonia, al norte de Grecia, no sólo se ha convertido en la mayor aventura arqueológica de 2014, sino en una de las más fascinantes de todos los tiempos, a la altura del hallazgo de la tumba de Tutankhamón o del Señor de Sipán. El progresivo descubrimiento de la tumba más grande hallada en Grecia no ha estado exento de connotaciones políticas, pero por encima de todo a levantado la moral de un país que vive serias dificultades económicas. Las esfinges decapitadas, las esbeltas cariátides y el espléndio mosaico de tema mitológico ya forman parte del patrimonio histórico de Grecia y de toda la humanidad. Las excavaciones ya fueron anunciadas por este medio en octubre de 2012 (más información aquí) y entonces se especulaba con la posibilidad de que estuvieran enterrados la mujer y el hijo de Alejandro Magno. Anfípolis aún esconde muchos misterios, entre ellos la identidad del difunto o la difunta. En enero de 2015 se darán a conocer los primeros resultados de ADN de los restos óseos hallados en el subsuelo de la tercera cámara. ¿Qué personaje de la élite macedonia fue enterrado en Anfípolis en tiempos de Alejandro Magno?

El edificio palaciego de La Almoloya (España)

Sobre un cerro allanado situado en el corazón de la Región de Murcia se conservan las ruinas de La Almoloya, una de las cunas de la cultura argárica. Este emplazamiento estratégico tan privilegiado favoreció su ocupación durante más de 600 años, entre 2200 y 1500 a.C. En octubre, la Universitat Autònoma de Barcelona, a cargo de las excavaciones, anunció el descubrimiento de unas estructuras pertenecientes a un complejo de edificios, entre ellos un edificio palaciego que pudo servir como sala de audiencias o para celebrar reuniones de gobierno hace unos 4.000 años. Se trata, por tanto, de uno de los centros políticos más antiguos de Europa occidental. Junto a la cabecera principal de la sala de audiencias se ha hallado una tumba con los restos de un hombre y una mujer en posición flexionada y acompañados de una treintena de ricas ofrendas realizadas con metales nobles y piedras semipreciosas. Entre las piezas destacan una diadema de plata que ceñía el cráneo de la mujer, dilatadores de oreja, anillos, pendientes, brazaletes y clavos de plata que sujetaban el mango de un bello puñal de cobre. Más información aquí.

Tesoros enterrados en Europa

A lo largo de 2014 se han descubierto numerosos tesoros en Europa, sobre todo de época romana, pero también de época vikinga. Aparecen casualmente al remover la tierra durante la construcción de una carretera y, en la mayoría de ocasiones, durante una búsqueda realizada con un detector de metales, un método efectivo pero visto con recelo por la arqueología, principalmente cuando lo practican ávidos cazatesoros que buscan enriquecerse y que dañan la estratigafía del lugar. En países como Inglaterra se trata de una práctica controlada en la que intervienen los mismos aficionados a este tipo de mecanismos, los propietarios de los terrenos, las autoridades y los arqueólogos. En febrero se anunció el hallazgo de un magnífico tesoro de oro y plata de época romana en un bosque de Alemania que encaja con la época de la leyenda de los nibelungos, según explicó el arqueólogo responsable de la región. La investigación se complicó debido a la destrucción del lugar del hallazgo por parte del descubridor, que utilizó un detector de metales (más información aquí). En verano se supo que un escalador local que llevaba consigo un pequeño detector de metales descubrió un tesoro de oro y plata de la Edad del Hierro tardía en una cueva situada en el centro de Inglaterra (más información aquí). Este medio anunció en octubre el hallazgo de dos tesoros espléndidos, localizados respectivamente por dos aficionados británicos a los detectores de metales. Por un lado, un tesoro vikingo de más de 1.000 años de antigüedad y, por otro lado, más de 22.000 monedas romanas de aleación de cobre, que forman uno de los tesoros romanos de monedas más grandes que se han hallado en Europa (más información aquí). Finalmente, en noviembre se anunció el hallazgo de un tesoro romano durante la construcción de una carretera en La Haya (Holanda). Más información aquí.

Un túnel hacial el inframundo en Teotihuacán (México)

En 2003, unas lluvias intensas dejaron al descubierto una oquedad en las inmediaciones del Templo de la Serpiente Emplumada. Se trataba en realidad de un tiro o pozo que conducía a un túnel de más de 100 metros de longitud que corre por debajo del templo. Los arqueólogos del INAH, que exploran el túnel desde hace años, anunciaron en octubre que se encuentran a las puertas de hallar las tumbas perdidas de la élite teotihuacana. El misterioso túnel representaba para los teotihuacanos un ingreso al inframundo o reino de los muertos. En su interior ha sido hallada una abundante ofrenda, según el INAH, compuesta por centenares de piezas de gran valor: esculturas antropomorfas, grandes caracolas, miles de cuentas, jade de Guatemala, pelotas de hule, huesos y restos de pelo de grandes felinos, esqueletos de escarabajos y discos de pirita, entre otras cosas. Más información en los siguientes artículos: Hallan una ofrenda extraordinaria en Teotihuacán y Un descenso al inframundo.

Las pinturas murales de Datong (China)

Las poderosas dinastías que gobernaron China durante milenios han dejado un rico patrimonio que se oculta bajo la superficie del país más poblado del mundo. Este medio anunció en septiembre dos hallazgos asombrosos: los pantalones de un jinete, de más de 3.000 años de antigüedad, al oeste de China; y la tumba de la abuela de Qin Shi Huang, el primer emperador de China, en el interior del país. Más emocionante resultó el hallazgo revelado en noviembre por la revista Chinese Cultural Relics: una tumba con unos murales intactos que se encontraba a más de cinco metros de profundidad en una zona residencial de Datong, al oeste de Pekín. Las pinturas murales, que expresan alegría, dinamismo y vitalidad, evocan la vida diaria y familiar de un personaje anónimo que vivió alrededor del siglo XII. No hay ningún epitafio, pero sí un hermoso canto a la naturaleza sobre uno de los muros:  El precioso ciervo vivirá miles de años (...) y la flor florecerá durante diez mil años. E implora lo siguiente: El tiempo dice que el bambú puede soportar el clima frío. Vive tanto como los espíritus de la grulla y la tortuga. Más información aquí.

Los deslumbrantes mosaicos de Zeugma (Turquía)

Los deslumbrantes mosaicos de la antigua ciudad romana de Zeugma, al sur de Turquía, permanecieron ocultos durante siglos hasta que salieron a la luz durante la construcción de la presa de Birecik, necesaria para abastecer a una región desierta y sedienta. Los arqueólogos excavaron a contrarreloj para salvar todo lo posible, antes de que la zona fuera inundada para construir el embalse.Creemos que la antigua ciudad tenía entre 2.000 y 3.000 casas, 25 de las cuales permanecen bajo el agua, explicó Kutalmis Gorkay, el director de las excavaciones. Queda, por tanto, una amplia extensión por excavar. Durante la campaña arqueológica de este año han aparecido tres nuevos mosaicos en la Casa de las Musas, según explicó Gorkay a Historia National Geographic el pasado mes de noviembre. Uno de ellos representa a cuatro mujeres jóvenes que al contemplar su actitud idealista cabe pensar que podrían ser personificaciones de un modelo ideal de mujer o heroínas de la mitología griega. Los arqueólogos esperan desenterrar toda la civilización de Zeugma. Más información aquí.

Un santuario egipcio en la Villa Adriana (Italia)

Desde el siglo XVI se creía que la denominada Palestra de la Villa Adriana fue construida para celebrar competiciones atléticas, pero el hallazgo de unas magníficas esculturas de estilo egipcio ha echado por tierra esta teoría. En 2006 emergió una esfinge, que lamentablemente no conserva la cabeza, y en 2014 una estatua zoomorfa de Horus, el dios halcón. Las esculturas formaban parte de un complejo de siete edificios monumentales que en realidad acogió un santuario en el que prevalecían los cultos de Isis y Serapis, difundidos por Adriano en las metrópolis de la era imperial, según explicó Zaccaria Mari, el director de las excavaciones, aHistoria National Geographic. En el artículo, publicado en diciembre, Mari afirma que Adriano se sintió cautivado por el Antiguo Egipto y visitó sus ciudades y lugares sagrados durante un viaje que realizó en el año 130, cuando su querido Antínoo se ahogó misteriosamente en las aguas del Nilo. Adriano en persona estableció el culto del jovencito como Osiris-Antínoo, favoreciendo la construcción de templos sobre todo en la parte oriental del imperio. Más información aquí.

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