viernes, 29 de noviembre de 2013

"Roma traditoribus praemiat". Moericus, el primer hispano con ciudadanía romana. - Arqueología, Historia Antigua y Medieval - Terrae Antiqvae

"Roma traditoribus praemiat". Moericus, el primer hispano con ciudadanía romana. - Arqueología, Historia Antigua y Medieval - Terrae Antiqvae

Hallan en Tel Kabri (Israel) una de las bodegas más antiguas del mundo - Arqueología, Historia Antigua y Medieval - Terrae Antiqvae

Hallan en Tel Kabri (Israel) una de las bodegas más antiguas del mundo - Arqueología, Historia Antigua y Medieval - Terrae Antiqvae

Hallan en Tel Kabri (Israel) una de las bodegas más antiguas del mundo - Arqueología, Historia Antigua y Medieval - Terrae Antiqvae

Hallan en Tel Kabri (Israel) una de las bodegas más antiguas del mundo - Arqueología, Historia Antigua y Medieval - Terrae Antiqvae

Hallan en Tel Kabri (Israel) una de las bodegas más antiguas del mundo - Arqueología, Historia Antigua y Medieval - Terrae Antiqvae

Hallan en Tel Kabri (Israel) una de las bodegas más antiguas del mundo - Arqueología, Historia Antigua y Medieval - Terrae Antiqvae

El racismo anida en Europa

TRIBUNA:El racismo anida en Europa

18 novembre 2013
LA REPUBBLICA ROME

http://www.presseurop.eu/fr/node/4329421
Se trate de los comentarios mal intencionados contra una ministra francesa o su colega italiana, de gritos imitando a un simio dirigidos a los futbolistas, de la islamofobia o de la discriminación hacia los gitanos, las actitudes racistas se muestran cada vez más abiertamente. Ante ello, resulta necesario hacer un ejercicio de pedagogía, defiende el escritor Tahar Ben Jelloun.
El racismo es algo propio del hombre. Es mejor ser consciente de este hecho y actuar de modo que no progrese y se combata con la ley. Pero no basta con eso. Es necesario educar, demostrar sus mecanismos y lo absurdo de sus fundamentos, además de mantenerse alerta.
Últimamente, la sociedad francesa se percibe como un lugar de un racismo virulento, pero en el fondo no es más racista que otra. El rechazo al extranjero, al que es diferente, al que se considera como una amenaza para la seguridad, es un reflejo universal y afecta a todas las sociedades. En ciertos casos, el racismo puede centrarse en una comunidad, pero no quiere decir que no afecte a las demás. Dicho de otro modo, en el ejercicio del odio no existe discriminación. Todo el mundo puede ser víctima de él.

La crisis económica es un acelerador

Actualmente, en Europa asistimos a desviaciones graves, porque el racismo empieza con la palabra y luego puede continuar con los hornos crematorios. Tratar a [la ministra de Justicia francesa] Christiane Taubira de simio durante una manifestación contra el matrimonio homosexual a finales de octubre] es sólo el comienzo. Si no hacemos nada, del insulto se pasará fácilmente al castigo corporal, a la tortura (el caso del joven Ilan Halimi [en Francia]) y al asesinato. Por ello, es necesario recordar que no existe un racismo light ni descafeinado. Taubira tenía razón al lamentar que ninguna de las voces de los dirigentes políticos se pronunciara contra el racismo del que fue víctima. Otra ministra sufrió el mismo tratamiento, esta vez en Italia. Se trata de la ministra de Integración Cecile Kyenge, originaria del Congo (Kinshasa) que fueinsultada por ciertos elegidos de la Liga Norte, conocidos por su apego al racismo. Algunos jugadores de fútbol de piel negra también han sido objeto de un profundo racismo. Cuando un jefe de Gobierno se permite hacer reír a su público acerca del “aspecto bronceado de Obama”, abre la veda y da la señal a los que no se atrevían a expresar su racismo, para que se dejen llevar y cultiven sus ideas nauseabundas.
La crisis económica no es una excusa, quizás sea un acelerador, un pretexto para refugiarse en la ignorancia, en el miedo y aferrarse a la comodidad mullida de los prejuicios.
España aún no ha saneado su relación con el Islam. A los inmigrantes procedentes del Magreb se les denomina “moros”
El hecho de que Europa haya perdido poco a poco su lugar destacado en el mundo, no sólo en el ámbito económico, sino también cultural, fomenta una acritud susceptible de convertirse en un desprecio por todo lo que sea diferente. España aún no ha saneado su relación con el Islam. A los inmigrantes procedentes del Magreb se les denomina “moros”, aunque el término sea peyorativo y recuerde al triste episodio de la inquisición. La crisis económica no ha mejorado la situación. Seguimos desconfiando del que sea más pobre, más extranjero que nosotros. Es lo que hace que el racismo sea la actitud fácil ante las dificultades de la vida. Hay que encontrar un culpable. Antes era el judío y ahora es el musulmán.

Banalización de prejuicios

Si bien es cierto que el racismo siempre ha existido, los políticos lo aprovechan para sacar partido de ello. Es más sencillo extender el odio hacia el extranjero que el respeto al que es diferente. El hombre tiende a dejarse llevar por los instintos más bajos, sobre todo cuando le debilitan situaciones que no ha sabido o no ha podido afrontar. El racismo es la pereza del pensamiento, por no decir el rechazo a pensar. Siempre habrá alguien que piense por nosotros y nos simplifique la lectura del programa del malestar.
Mientras la principal preocupación de los políticos sea asegurar su reelección, se producirán las formas más indignas de degradación
Hoy nos dicen que no todos los seguidores del Frente Nacional son racistas. Es posible. Pero todos los racistas tienen un lugar asegurado dentro de este partido, siempre que sean discretos con respecto a sus convicciones. Mientras la principal preocupación de los políticos sea asegurar su reelección, se producirán las formas más indignas de degradación. A esto hay que añadir la nueva imagen del Frente Nacional, que lo convierte en algo recomendable e incluso banal. El hecho de negarse a que le califiquen como “partido de extrema derecha” es un signo interesante para pasar de un estado a otro. Si fuera tan sólo una cuestión de palabras, podríamos admitir que el aspecto de extremista se ha sustituido por algo más profundo y más peligroso: la banalización de los prejuicios y la xenofobia.

Miedo e ignorancia

Para combatir las ideas de este partido, es necesario un derecho a responder de forma sistemática cada vez que uno de sus dirigentes proclama verdades falsas o propone un programa que no sólo no se puede aplicar, sino que puede arruinar nuestro país. Además de esta vigilancia de la que carecen cruelmente todos los partidos políticos contrarios, hace falta desarrollar una acción pedagógica en los colegios y realizar un trabajo en profundidad y a largo plazo. Es necesario que los niños sepan, mientras aún tengan la mente abierta, en qué se basa el racismo, su historia, sus estragos y su carácter inhumano. Es necesario decir y repetir que el miedo y la ignorancia son los dos pechos con los que se nutre a esta plaga, cuyo mecanismo es sencillo explicar mediante el saber y la inteligencia, el debate y el fin de sus tabús. Es necesario tratar todos los temas y no cerrar los ojos a las desviaciones de ciertas personas que desarrollan un racismo ante las estigmatizaciones de las que son víctimas.
El hecho de afirmar y de demostrar que las razas no existen no hará desaparecer el racismo, evidentemente, pero al menos es una verdad que sacudirá algunas certezas.
A menudo, cuando la exasperación llega a su nivel máximo, se multiplican los arrebatos racistas y pensamos que el racismo aumenta, cuando en realidad siempre ha estado ahí, agazapado en las mentes y listo para extenderse cuando se acentúa el malestar y la necesidad de arrogancia para sentirse vivo y sobre todo de considerarse superior a los demás.
La lucha contra el racismo debe ser diaria y aplicarse a todos los ámbitos. Porque el racismo no es una moda, sino un estado de la mente que forma parte de las debilidades del hombre, de sus errores y sus fracasos.

El papa Francisco, ese extranjero

RELIGIÓN:El papa Francisco, ese extranjero

25 noviembre 2013
CORRIERE DELLA SERA MILÁN

http://www.presseurop.eu/es/content/article/4348741-el-papa-francisco-ese-extranjero

Por vez primera desde hace trece siglos, el papa viene de otro continente que no es Europa, y que no comparte necesariamente los mismos valores. ¿Se trata del signo del declive del Viejo Continente frente a los nuevos mundos? se pregunta Corriere della Sera, cuando el papa Francisco se reúne con el ortodoxo Vladimir Putin.
El 25 de noviembre Vladimir Putin acudirá a Roma, al Vaticano, para reunirse con el papa. Más allá de otros significados que podría revestir su visita, sobre todo para las relaciones futuras entre el catolicismo y el cristianismo ortodoxo, esta cita será la de dos hombres que el verano pasado se opusieron mano a mano a Estados Unidos (y a Francia) con relación a Siria. Mientras un Obama indeciso deshojaba margaritas para decidir si intervenir o no para castigar a [Bashar] el Assad por el uso de armas químicas, Putin y Francisco actuaban concertadamente para evitar la intervención estadounidense. El papa llegó a avivar la polémica al llegar a sugerir que la guerra civil en Siria la alimentaban los comerciantes de armas. Se dirigía sobre todo a un Occidente ávido de beneficios.
Es hora de que Europa reflexione sobre qué significa, no sólo para Europa sino para Occidente en su conjunto, este papa que viene de un mundo muy diferente al nuestro. Un papa que, con relación a Europa, conjuga de manera paradigmática la diversidad cultural y la capacidad de generar atención, atracción e incluso entusiasmo.
La relación entre el papa y su rebaño y ese intento de reformar en profundidad la Iglesia de Roma, que concierne al mundo católico, solo pueden ser observados con respeto por quienes no pertenecen a este mundo. Pero la relación del soberano pontífice con Europa incumbe a todos los europeos. Como lo atestiguan los cambios geopolíticos en curso, de los que un aspecto, quizá uno de los más importantes, es justamente la llegada de Jorge Mario Bergoglio a la Santa Sede.

Un continente secularizado

Podría considerarse que la llegada de un papa oriundo de América Latina repara una anomalía que, estas últimas décadas, era cada vez más evidente y cortante. Mientras el catolicismo se extendía y se consolidaba fuera de Europa, retrocedía de manera espectacular en la que otrora fuere el corazón de la Respublica Christiana. Europa es realmente el continente en el que la secularización (con forma de descristianización) ha arraigado más profundamente en las últimas décadas.
El cristianismo, si se confirma esta tendencia, se convertirá rápida, y casi exclusivamente, en una religión extra-europea
Desde este punto de vista, Europa es una excepción con relación al resto del mundo (incluido Estados Unidos). La vigencia y la vitalidad persistente del catolicismo, y del cristianismo en general, en las zonas extra-europeas vienen a contrarrestar el retroceso que reflejan en el Viejo Continente. Hasta el punto de que algunos sociólogos de las religiones sustentan la hipótesis de que el cristianismo, si se confirma esta tendencia, se convertirá rápida, y casi exclusivamente, en una religión extra-europea. En este sentido, la elección de Bergoglio repara esa anomalía.
Pero esta elección obviamente tiene un sentido geopolítico más amplio. Ha sido el signo, y la ilustración, del ajuste drástico del peso del mundo occidental en el equilibrio a escala internacional. Ha sido así para beneficio de los mundos extra-occidentales emergentes. Es normal que un hombre de la Iglesia, sea papa o un simple cura, alimente su visión cristiana con los valores y las ideas propias de la sociedad de la que procede. Y la tierra en que Bergoglio se educó tiene una tradición que indudablemente está muy alejada de la Europa liberal. Una circunstancia que podría, con el tiempo, suponer un problema con la relación entre este papa y Europa: un mundo del que no conoce gran cosa y, según parece, que apenas le entusiasma.

Desplazamiento a la periferia

La gran fuerza del catolicismo siempre ha consistido en su capacidad de unir su potente mensaje universalista de salvación a la capacidad de reforzar las experiencias y las peculiaridades locales. Cuando los papas eran italianos, el resto de las Iglesias católicas europeas conciliaban muy sabiamente la fidelidad al obispo de Roma con el desarrollo de los rasgos nacionales. Bajo la égida de los papas europeos, las Iglesias extra-europeas hacían lo mismo, como tenía que ser.
Hoy en día, Europa se desliza hacia la periferia y se salva únicamente porque la sede física del papado se encuentra en Roma
Fue todavía así durante el pontificado de Juan Pablo II, cuyo carisma no tenía nada que envidiar al de Bergoglio. Aunque el centro del catolicismo estaba todavía sólidamente anclado en Europa, mientras las Iglesias extra-europeas se veían confinadas a la “periferia”. Hoy en día, Europa se desliza hacia la periferia y se salva únicamente porque la sede física del papado se encuentra en Roma. Una situación inédita para los católicos europeos (aunque en realidad lo es para todos los europeos).
Sobre las distintas Iglesias nacionales, incluida la italiana, recaerá la tarea de reforzar ante los ojos del sumo pontífice lo que tiene de bueno, y de peculiar, de irreducible frente a otras experiencias de la tradición europea. Sin lo que la Iglesia no podrá concebir, en el futuro, relaciones duraderas y armoniosas con Europa. Y de encontrar pistas para frenar la secularización de esta última. Más allá de la simpatía que despierta hoy en día este papa, su mensaje universalista podría a la larga fracasar contra las barreras y las fosas, forjadas a lo largo de la historia, que separan Europa del resto del mundo.

Al combate por España y el Zar

RIA Novosti1963. Rodaje de ”Guerra y paz” de Serguéi BondarchukAl combate por España y el Zar
14:40 27/11/2013 El regimiento Luchana se formó durante las Guerras Napoleónicas y fue disuelto en 1960, tras haber pasado por las guerras carlistas, África, Cuba y la Guerra Civil... Una trayectoria bastante típica para una unidad del Ejército de España. Salvo que también era conocido como “Moscovita”….>>