viernes, 31 de octubre de 2014

Manuel Rodríguez Objío

Manuel Rodríguez Objío

 http://www.encaribe.org/es/article/manuel-rodriguez-objio
Manuel Rodríguez Objío (1838-1871). Poeta, restaurador, ministro e historiador dominicano.
Nació el 19 de diciembre en Santo Domingo. Sus padres, Andrés Rodríguez y Bernarda Objío, vivían de los ingresos de un pequeño negocio. A los cuatro años de edad murió su padre y fue con su madre a residir a Azua, donde hizo sus primeros estudios. A los catorce años de edad fue dependiente de comercio en Santo Domingo, con lo que pagó su enseñanza en el Colegio de San Buenaventura, con maestros como el padre Gaspar Hernández, Alejandro Angulo Guridi y Félix María del Monte, entre otros.
Con dotes para la poesía, formó parte de la Sociedad Literaria Amantes de las Letras, e integró la generación de intelectuales a la que pertenecieron Manuel de Jesús Galván, Emiliano Tejera, Apolinar Perdomo. En 1857, con motivo de la rebelión de Pedro Santana contra el presidente Buenaventura Báez, tomó las armas en defensa del Gobierno, pero en medio del cerco a la capital se pasó a las filas contrarias, entrando con ellas a la ciudad. Los triunfadores lo nombraron secretario del Ministerio de Interior y Policía. Poco después renunció y volvió a Azua, donde ensayó una actividad comercial que fracasó.
Ocurrida la reincorporación de República Dominicana a España en 1861, aceptó un empleo de los anexionistas. Sin embargo, al tener lugar las primeras manifestaciones de los restauradores, lo declinó y se fue a Venezuela. En ese país se comunicó con Juan Pablo Duarte, líder de los trinitarios que en 1844 habían proclamado la fundación de la República Dominicana, a quien acompañó en su retorno a la patria cuando la revolución había instalado en Santiago el Gobierno Provisional Restaurador y dominaba la mayor parte del territorio nacional. En su condición de intelectual, redactó los documentos de mayor importancia emanados de dicho Gobierno.
En 1864 fue secretario personal de José María Cabral quien asumió la jefatura de la región sur. Más tarde, fue responsable de las Relaciones Exteriores en el Gobierno de Salcedo y formó parte de la comisión que inició las conversaciones de paz con De La Gándara en Montecristi. En este mismo año, fue ascendido a general de brigada. Fue secretario particular del prócer restaurador Gregorio Luperón, lo que le permitió escribir los libros Relaciones y Gregorio Luperón o Historia de la Restauración. También escribió el Himno de Capotillo.
Fue ministro en el gobierno de Gaspar Polanco, quien había mandado asesinar al presidente José Antonio Salcedo. Cuando Polanco fue derrocado en enero de 1865, Rodríguez Objío figuró entre los perseguidos y procesados por ese crimen. Fue confinado a Azua, aunque el fiscal Telésforo Hernández había solicitado para él la pena de muerte. No tardó en incorporarse a las tropas del general José María Cabral, con quien entró en la capital desocupada por las fuerzas españolas el 11 de julio de 1865.
Restablecida la soberanía del país, retornó a la actividad política en el gobierno de Buenaventura Báez, quien lo nombró su delegado en la región del Cibao. Tan pronto como este tomó posesión, Luperón se alió con otros generales restauradores y se alzó contra él. Rodríguez Objío lanzó una proclama en Santiago a favor de Báez.
Gobernador de Puerto Plata en 1866, cambió de bando y recibió a Luperón, a quien siguió hasta que Báez renunció en mayo de ese año. Constituido un triunvirato, el cual convocó a una Convención Nacional para elaborar una nueva Constitución y llamar a elecciones para la presidencia de la República, cargo que ocupó José María Cabral, se fue a residir a La Vega, donde se dedicó a la actividad industrial sin abandonar la política.
En febrero de 1867, presidió el consejo de guerra que condenó a la pena de muerte al general Pedro Guillermo, quien se había rebelado contra el gobierno con el propósito de entregárselo a Báez. En noviembre, los baecistas se pronunciaron contra Cabral, obligándolo a embarcarse para el extranjero y Rodríguez Objío se fue con él a Venezuela el 31 de enero de 1868. Las amarguras del exilio y la persecución de sus enemigos le hicieron tomar la resolución de apartarse de la vida política, a cuyo efecto escribió una carta a Cabral desde las islas Turcas para anunciarle su decisión.
Estando en Haití, lo visitó Gregorio Luperón, preocupado por el proyecto de anexión a los Estados Unidos que Báez, de nuevo en la Presidencia, negociaba con ese país, y le anunció su intención de invadir el territorio para deponerlo. Rodríguez Objío no vaciló en unirse a él. La expedición penetró a la República en marzo de 1871 por la loma de Capotillo haitiano y siguió la ruta de El Pino, en Sabaneta, hostilizada por las tropas baecistas hasta que quedó cercada en la sabana de Gurabo.
Luperón, conocedor del débil carácter de Rodríguez Objío, se mantuvo en la retaguardia instándolo a que huyera, pero no tuvo ánimo para hacerlo y cayó prisionero. El general Juan Gómez, comandante de armas de Sabaneta, quiso salvarlo y obtuvo la promesa de que sería indultado, pero dudó de ella y planeó su fuga. En el camino lo dejó solo, pero Objío desistió de huir.
De la fortaleza de San Luis en Santiago fue remitido a Santo Domingo. Juan Gómez reclamó el privilegio de continuar custodiándolo y le dio una nueva oportunidad para escapar, permitiéndole dormir en casa de un familiar, pero al amanecer se presentó a él para reanudar el viaje. Fue fusilado el 18 de abril por irrestricta disposición del presidente Báez en la Torre del Homenaje de la ciudad de Santo Domingo.

Bibliografía

Bibliografía activa
Relaciones. Introducción títulos y notas de Ramón Lugo Lovatón, Ciudad Trujillo, 1952.
Gregorio Luperón e historia de la Restauración, 1939.
Bibliografía pasiva
Alemar, José Luis; Rodríguez Objío, Manuel: Gregorio Luperón e Historia de la Restauración, Tomo I, Sociedad Dominicana de Bibliófilos. Editora de Santo Domingo 1975.
Álvarez-López, Luis: Dieciséis conclusiones fundamentales sobre la anexión y la guerra de la restauración (1861-1865), Santo Domingo, Editorial Argos, 2005.
Balaguer, Joaquín: Historia de la Literatura Dominicana, Octava edición, Santo Domingo, Editora Corripio, 1992.
Campillo Pérez, Julio Genaro: “Duarte y la presidencia de la República”, en Clío 152, Santo Domingo, Academia de Historia Dominicana, 1995.
----------------------------------------: “Los fundadores de la Trinitaria”, en Clío 149,150, Santo Domingo, Academia de Historia Dominicana, 1993.
Cassá, Roberto: Gregorio Luperón e Historia de la Restauración, Universidad Autónoma de Santo Domingo, 2004.
--------------------: Vida de Manuel Rodríguez Objío, Santo Domingo, Impresora Alfa y Omega, Tobogán, 1999.
Castro Ventura, Santiago: Duarte en la proa de la historia, Santo Domingo, Editora Manatí, 2005.
Cruz Sánchez, Filiberto: La guerra de los seis años (la guerra contra los planes anexionistas de Buenaventura Báez, 1868-1874), Santo Domingo, Editora El Nuevo Diario, 2005.
Lugo, Lovatón, Ramón: Manuel Rodríguez Objío (poeta, restaurador, historiador, mártir), Santo Domingo, Editora Montalvo, 1951.
Luperón, Gregorio: Notas autobiográficas y apuntes históricos, volumen 2, Santo Domingo, Editorial El Diario, 1939.
Herrera Rodríguez, Rafael Darío: “La era de los caudillos en la República Dominicana”, en Clío 167, Santo Domingo, Academia de Historia Dominicana, 2004.
Martínez, Rufino: Diccionario Biográfico-Histórico Dominicano, 1821-1930. Universidad Autónoma de Santo Domingo, 1971.
Pérez Memén, Fernando: “Tipología de liberalismo en las relaciones entre la iglesia y el Estado”, en Clío 153. Editora Centenario.1996.
Sáez, José Luis: “El padre Gaspar Hernández Morales, M. I. (1798-1858) y su verdadero aporte al movimiento independentista”, en Clío No. 165, Centro Editorial, 2003.

Sturmgewher 44: El padre de los fusiles de asalto

Armamento / Segunda Guerra Mundial

Sturmgewher 44: El padre de los fusiles de asalto

Día 29/10/2014 - 07.11h
 http://www.abc.es/segunda-guerra-mundial/armamento/20141028/abci-padre-fusiles-asalto-201410280702.html

Un arma adelantada a su tiempo que, sin embargo, llegó demasiado tarde

Sturmgewher significa, de hecho, en alemán fusil de asalto. En el año 1942, el ejército germano tenía en servicio la magnífica carabina Mauser Kar 98k, sin duda alguna el cénit de la larga evolución de los rifles de cerrojo que desde finales del siglo XIX habían prestado servicio en todos los ejércitos del mundo.
Pero, a esas alturas de la Segunda Guerra Mundial, estaba completamente clara la necesidad de dotar al soldado alemán de un arma de ciclo automático. Por aquel entonces, entre los países en contienda, ya se había consolidado el concepto de subfusil y Alemania disponía del excelente MP (Maschinenpistole) 40. La idea de conseguir un arma individual con la cadencia de fuego de un subfusil y la potencia del cartucho 7,92 mm del Kar resultaba tentadora e imprescindible dada la marcha de la guerra.
El encargado de desarrollar la tarea fue Hugo Schemeisser, al que también se debe el famoso MP40, y la elegida para fabricarlo fue una empresa de Turingia con gran experiencia en la fabricación de piezas de chapa estampada, la C.G. Haenel. Las primeras unidades se entregaron en el año 1942, como Maschinekarabiner (carabina ametralladora) 1942 (MKb 42), pero no sería hasta dos años más tarde, tras varias modificaciones y ya como STG 44, en la ofensiva de las Ardenas, cuando fue utilizado por el ejército en cantidades importantes.
Hasta mayo de 1945 se llegaron a fabricar más de 400.000 unidades y el arma fue dotada de una amplia gama de accesorios como lanzagranadas, silenciadores, visores telescópicos y nocturnos. Pero, sin duda, el accesorio más curioso es su cañón curvo o Krumm Lauf, que permitía al tirador disparar al enemigo desde una esquina sin exponerse al fuego. El éxito alcanzado por el arma llegó demasiado tarde para evitar la derrota de Alemania, pero abrió el camino de todos sus sucesores, empezando por el universal Kaláshnikov AK-47. Aún hoy en día su silueta nos parece moderna. Fue sin lugar a dudas, un adelantado a su tiempo.


Cargador: Para 30 proyectiles y extraíble
Calibre: 7,92 Kurtz (7,92 x 33)
Peso: 5,22 Kg
Longitud: 940 mm
Longitud del cañón: 419 mm
Cadencia de tiro: 500 d.p.m.

Sturmgewher 44: El padre de los fusiles de asalto

Armamento / Segunda Guerra Mundial

Sturmgewher 44: El padre de los fusiles de asalto

Día 29/10/2014 - 07.11h
 http://www.abc.es/segunda-guerra-mundial/armamento/20141028/abci-padre-fusiles-asalto-201410280702.html

Un arma adelantada a su tiempo que, sin embargo, llegó demasiado tarde

Sturmgewher significa, de hecho, en alemán fusil de asalto. En el año 1942, el ejército germano tenía en servicio la magnífica carabina Mauser Kar 98k, sin duda alguna el cénit de la larga evolución de los rifles de cerrojo que desde finales del siglo XIX habían prestado servicio en todos los ejércitos del mundo.
Pero, a esas alturas de la Segunda Guerra Mundial, estaba completamente clara la necesidad de dotar al soldado alemán de un arma de ciclo automático. Por aquel entonces, entre los países en contienda, ya se había consolidado el concepto de subfusil y Alemania disponía del excelente MP (Maschinenpistole) 40. La idea de conseguir un arma individual con la cadencia de fuego de un subfusil y la potencia del cartucho 7,92 mm del Kar resultaba tentadora e imprescindible dada la marcha de la guerra.
El encargado de desarrollar la tarea fue Hugo Schemeisser, al que también se debe el famoso MP40, y la elegida para fabricarlo fue una empresa de Turingia con gran experiencia en la fabricación de piezas de chapa estampada, la C.G. Haenel. Las primeras unidades se entregaron en el año 1942, como Maschinekarabiner (carabina ametralladora) 1942 (MKb 42), pero no sería hasta dos años más tarde, tras varias modificaciones y ya como STG 44, en la ofensiva de las Ardenas, cuando fue utilizado por el ejército en cantidades importantes.
Hasta mayo de 1945 se llegaron a fabricar más de 400.000 unidades y el arma fue dotada de una amplia gama de accesorios como lanzagranadas, silenciadores, visores telescópicos y nocturnos. Pero, sin duda, el accesorio más curioso es su cañón curvo o Krumm Lauf, que permitía al tirador disparar al enemigo desde una esquina sin exponerse al fuego. El éxito alcanzado por el arma llegó demasiado tarde para evitar la derrota de Alemania, pero abrió el camino de todos sus sucesores, empezando por el universal Kaláshnikov AK-47. Aún hoy en día su silueta nos parece moderna. Fue sin lugar a dudas, un adelantado a su tiempo.


Cargador: Para 30 proyectiles y extraíble
Calibre: 7,92 Kurtz (7,92 x 33)
Peso: 5,22 Kg
Longitud: 940 mm
Longitud del cañón: 419 mm
Cadencia de tiro: 500 d.p.m.

El decrecimiento que viene

El decrecimiento que viene

Si se mantienen las tendencias actuales de crecimiento de la población mundial, industrialización, contaminación ambiental, producción de alimentos y agotamiento de los recursos, este planeta alcanzará los límites de su crecimiento en el curso de los próximos cien años. El resultado más probable sería un súbito e incontrolable descenso tanto de la población como de la capacidad industrial.
Donella Meadows y otros, 1972
Casi medio siglo después de la publicación del informe Los límites del crecimiento de Donella y Dennis Meadows, expertos como Íñigo Capellán-Pérez y Margarita Mediavilla siguen confirmando con nuevos estudios no solo la validez de aquella predicción sino también advirtiendo que podríamos estar más cerca que nunca de cumplirla. Los pronósticos van desde los más pesimistas, según los cuales una caída abrupta de las sociedades industriales comenzaría antes de terminar esta década, hasta los más optimistas dentro de lo realista, que sitúan una caída más gradual y escalonada a partir de ~2030. No obstante, aun la bajada más gradual que podamos imaginar no será tan pausada como la subida. Es lo que Ugo Bardi y Gail Tverberg llaman respectivamente el «efecto Séneca» y los «ciclos seculares».
shape of typical secular cycle

En el caso del agotamiento de los recursos fósiles, ya es un secreto a voces que nos estamos acercando a gran velocidad al pico de producción de la mayor fuente de energía y de riqueza conocida que es el petróleo, también llamado peak oil, combustible que sostiene casi todas las infraestructuras que hoy conocemos y tras el cual se sucederán progresiva o repentinamente el resto de picos: el pico del gas, del uranio, del carbón, del metal, etc. Huelga decir que combustible siempre habrá en términos geológicos, pero lo que cuenta es que su extracción será cada vez más cara en términos económicos. El ritmo del declive dependerá en última instancia de la reacción de un sistema financiero que ya estaría mostrando algunos signos alarmantes de una futura recesión: deuda global en niveles históricos, salarios y precio del petróleo en descenso, etc. 

tverberg estimate of future energy production
El peor escenario posible, aunque para Tverberg el más probable 
Sea como fuere, autores como Antonio Turiel y Gail Tverberg coinciden en que las energías fósiles y nucleares de extracción «barata» no tardarán en escasear y que las energías renovables no bastarán para satisfacer ni una cuarta parte de la demanda actual de energía. Un descenso anticipado de manera asamblearia por los habitantes de cada municipio sería hoy por hoy la alternativa más deseable, aunque difícilmente la más probable. Con los datos en la mano, no creo estar planteando un falso dilema si digo que o lo hacemos por las buenas, ahora y de manera horizontal, o lo tendremos que hacer por las malas, después y de manera vertical. 
¿Es posible evitar el decrecimiento con nuevas energías y/o tecnologías? Seguramente no. A pesar de ello, todavía permanece en el imaginario colectivo un malentendido sobre el pasado que es preciso hacer notar, aquel que sostiene que las nuevas fuentes de energía fueron sustituyendo a las antiguas conforme estas se iban agotando y que, por esa misma razón, ahora es de esperar que ocurra lo mismo con los combustibles fósiles, pero nada más lejos de la realidad. Primero porque eso no fue lo que ocurrió, y segundo porque incluso si fuera cierto, del hecho de que el petróleo y el gas natural hayan alargado algo más de un siglo la fiesta del crecimiento iniciada por el carbón no se deduce que existan combustibles alternativos de similar rentabilidad energética. 
De la misma manera que el aumento del consumo de carne en el paleolítico no reemplazó a los vegetales, sino que aportó proteínas de mayor valor biológico a nuestra dieta, el petróleo y el gas no vinieron a sustituir a una industria del carbón agonizante, sino a complementarla, aumentando así el consumo total de energía que demandaba el metabolismo de unas sociedades adictas al crecimiento. La prueba de que el carbón no había llegado a su pico en el siglo XIX está en que la producción no ha parado de crecer en las últimas décadas a un ritmo nunca visto. Además, el carbón tampoco reemplazó a la madera, del mismo modo que la energía nuclear ni las renovables reemplazarán al petróleo. En el mejor de los casos lo complementarán durante unos años hasta que este llegue a su cenit y las arrastre con él. 
En otras palabras, todos esos recursos se han estado explotando solapadamente, y cuando los combustibles fósiles alcancen y sobrepasen su pico de producción mundial, cosa que nunca antes había ocurrido con ninguna otra fuente, no solo no aparecerá nada parecido que los sustituya sino que afectará irremediablemente al resto de energías, ya que todas, tanto antiguas como modernas, se han estado beneficiando de su extraordinario aporte material y energético, de la misma manera que le ocurriría a los biocombustibles si otras fuentes energéticas como el agua (peak water) o el suelo cultivable (peak soil) comenzasen a declinar. 
Por primera vez en la historia de la humanidad se quiere hacer una transición renovable partiendo de un descenso de las fuentes que alimentarían esa transición. Es de un tecno-optimismo que ignora la Historia; propio de quizás el mayor sesgo cognitivo y mito cultural que hoy nos coarta los verdaderos cambios a los que tenemos que adaptarnos. 
Carlos de Castro, 2014. 
¿Está la política preparada para el decrecimiento? No. Y no solo la política conservadora, sino tampoco la progresista. Ni siquiera el socialismo -el real, el de los teóricos y el de los prácticos que lo llevan a la práctica- defiende el decrecimiento. Al parecer las dos corrientes políticas más importantes de Occidente, el liberalismo y el socialismo de Estado, siguen creyendo en el crecimiento económico y en la expansión territorial como la mejor solución a nuestros problemas, igual que lo hacen las plagas cuando el medio y las circunstancias les son favorables. Incluso otros socialismos denominados acrecentistas, ecopolíticos, estacionarios o ecosocialistas, a medio camino entre el crecimiento por el crecimiento y el decrecimiento por el decrecimiento, siguen a pesar de su inventiva y buena intención enmarcados dentro del statu quo, toda vez que refuerzan consciente o inconscientemente la existencia de la mayoría de las estructuras e instituciones sociales que han defendido el socialismo y el liberalismo de toda la vida, las mismas que nos han traído hasta aquí, como pueden ser el Estado, la burocracia, los parlamentos, la ley, la propiedad privada, el mercado, la moneda –tanto la única como, ahora, la «social»-, el trabajo asalariado, el economicismo, la ciudad, las fuerzas armadas y de seguridad, la escuela, la cárcel, el patriarcado, el progreso tecnológico, los medios de comunicación de masas, la industria, la hiperespecialización, la división del trabajo en compartimentos estancos, la estratificación social, el centralismo y la jerarquía. Instituciones sin las cuales no habría sido posible sobrepasar los límites biofísicos del planeta y con las cuales, por lo tanto, es muy probable que sigamos sobrepasándolos hasta que nos quedemos nunca mejor dicho sin gasolina. 
Si incluso el presidente amigo de la Pachamama, el indigenista Evo Morales, ha sucumbido a los cantos de sirena no solo del gas y del petróleo sino también de la energía nuclear, ¿qué cabe esperar aquí en España de los socialistas Pablo Iglesias (Podemos), Pedro Sánchez (PSOE), Alberto Garzón (IU) y Florent Marcellesi (EQUO), políticos aún más «civilizados» que sus homólogos del sur? Otro tanto cabe decir de José Mujica, autor de grandes discursos ambientalistas en la ONU y considerado por muchos como uno de los pocos presidentes admirables que quedan, a pesar de que, según la página web Uruguay Sustentable: por un país productivo y sustentable, su gobierno ha apostado claramente por el crecimiento, impulsando la industria forestal, la megaminería, las plantas regasificadoras, los biocombustibles y el sector de las «renovables» (véase al respecto la crítica de Amorós), todo ello sin descuidar las buenas relaciones con las petroleras, con afirmaciones por parte de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos tan reveladoras como esta: “No queremos petróleo y crecimiento a cualquier costo sino con desarrollo sustentable, justicia social…”, etcétera. 
Comoquiera que se piense acerca del modo de repartir los bienes en nuestro mundo moderno, tanto los seguidores como los oponentes del socialismo están de acuerdo en el requisito previo para la solución de tal problema. Este requisito previo es la producción. (…) Prodúzcase para vender, o prodúzcase para repartir, el proceso de producción en sí no solo no es discutido por ninguno de los dos lados, sino venerado, y no se exagera si se afirma que, a ojos de la mayoría, hoy tiene algo de sacro. 
Elias Canetti, 1960. 
Tal como los políticos y los economistas occidentales –incluidos los de la economía ecológica- plantean los conceptos de «crecimiento sostenible», «crecimiento selectivo» y «crecimiento cero» es un oxímoron, una contradicción en sí misma. Seguir en la senda del crecimiento cualquiera que sea su reformulación burguesa –crecimiento indiscriminado o selectivo, del PIB o del PIB verde, basado en bienes materiales o en bienes relacionales, los del norte y los de sur o solamente los del sur- no es deseable y pronto dejará de ser posible. Y lo que es peor, cuanto más dure el intento peor será la bajada. Afortunada aunque desoídamente, muchas voces cercanas al ecoanarquismo llevan proponiendo desde hace tiempo que el único camino razonable a seguir no es crear más puestos de trabajo en «sectores estratégicos» o ser más competitivos con el exterior sino repartir autogestionadamente el trabajo que existe, prescindir de aquellos oficios que consideremos insostenibles a medio y largo plazo –estoy pensando en gran parte de los sectores secundario y terciario-, propiciar el éxodo urbano, cuestionar y abandonar en lo posible la mayoría de las instituciones actuales y redistribuir una riqueza que, querámoslo o no, está obligada a menguar. En definitiva, el 99% del pensamiento de izquierdas que vemos por televisión, leemos por Internet o escuchamos por la radio no va –y no podrá ir nunca, por sus propias limitaciones teóricas intrínsecas- a la raíz del problema, es decir, a los límites físicos de nuestro entorno y a las estructuras sociales y los hábitos mentales que nos precipitan contra ellos.
Conclusión: 
Decía el sociólogo Peter L. Berger que “las instituciones proporcionan procedimienos de actuación a través de los cuales la conducta humana es modelada y forzada a marchar por canales considerados como deseables por la sociedad. Y este truco es llevado a cabo haciendo que dichos canales le parezcan al individuo los únicos posibles”. Pese a que no hay razones para suponer que esta vez vaya a ser diferente, cabe preguntarse si algún día seremos capaces de resocializarnos colectivamente, de reiniciar la partida, de salirnos conscientemente de esos raíles que ya estaban ahí cuando nacimos y que no elegimos. El humanista tiende a creer que es posible, pues tiene fe en que la «humanidad» todavía está a tiempo de tomar conciencia, de evitar lo peor, como si las especies y las sociedades tuvieran los mismos atributos y capacidad de reacción que los individuos. Por el contrario, el determinista tiende a preferir hablar de mitigación a pequeña escala, de pequeños frenos de mano, habida cuenta de que ningún comportamiento ejemplar ha detenido jamás la marcha del mundo. El decrecimiento vendrá, a la romana o a la The road, y lo único que está en nuestras manos es decidir de qué lado queremos estar.
Para saber más:
Si deseas profundizar, una manera amena e interesante de hacerlo es viendo alguno de estos documentales: What a way to go: life at the end of Empire (2007), Punto ciego (2008), No hay mañana (2012), Stop! Rodando el cambio (2013), Decrecimiento: del mito de la abundancia a la simplicidad voluntaria (2014). Si estás buscando un acercamiento rápido al problema, te recomiendo el de 2012. Si por el contrario buscas un planteamiento más holístico y no tienes prisa, prueba con el de 2007. Y si lo que más te interesa son las soluciones, difíciles en cualquier caso, entonces échale un vistazo al de 2013. 
Bibliografía: 
Imágenes: Gráfico 1 y Gráfico 2
Amorós, Miguel. 2013. “Capital viento: ¿por qué las centrales eólicas?”, Metiendo Ruido, 24 de septiembre [en línea]. 
Bardi, Ugo. 2013. “The punctuated collapse of the Roman Empire”, en su blog Resource Crisis, 15 de julio. 
Berger, Peter L. 1963. Invitation to sociology: a humanistic perspective, Anchor Books, New York, pág. 87. 
Canetti, Elias. 1960. Masa y poder, Alianza Editorial, Madrid, 1983, pág. 187. 
Capellán-Pérez, Íñigo y otros. 2014. “Agotamiento de los combustibles fósiles y escenarios socio-económicos: un enfoque integrado”, Energy, septiembre [PDF en línea]. 
De Castro Carranza, Carlos. 2014. “¿Soluciones tecnológicas? El caso de las renovables y la permacultura”, en el blog Grupo de Energía y Dinámica de Sistemas, Universidad de Valladolid, 12 de octubre. 
Meadows, Donella y otros. 1972. Los límites del crecimiento, Fondo de Cultura Económica, México, págs. 24-25.
Turiel, Antonio. 2014. “Post de resumen: los límites de las renovables”, en su blog The Oil Crash, 28 de agosto. 
Tverberg, Gail. 2014. “Ten reasons intermittent renewables (wind and solar PV) are a problem”, en su blog Our Finite World: exploring how oil limits affect the economy, 21 de enero. 
  1. “Converging energy crises – and how our current situation differs from the past”, Our Finite World: exploring how oil limits affect the economy, 29 de mayo. 
  1. “WSJ gets in wrong on «Why peak oil predictions haven’t come true»”, Our Finite World: exploring how oil limits affect the economy, 6 de octubre. 
Uruguay Sustentable. 2014. “Uruguay invirtió 7000 millones de dólares en energía para el desarrollo”, 25 de junio [en línea]. 
  1. “DINARA solicitó a empresas de exploración petrolera información científica sobre plataforma marina”, 28 de agosto [en línea].

Carta de Perón tras conocer del asesinato del Che Guevara en Bolivia

Carta de Perón tras conocer del asesinato del Che Guevara en Bolivia

24 octubre 2014 | 37
http://www.cubadebate.cu/?p=486147
 
che y peron 
El 9 de octubre de 1967, un día después de ser capturado por el ejército boliviano, el “Che” Guevara fue asesinado en la localidad de La Higuera, Bolivia. Lo que sigue es la carta que dirigió Juan Domingo Perón al Movimiento peronista al confirmarse la caída en combate del guerrillero.
Compañeros:
Con profundo dolor he recibido la noticia de una irreparable pérdida para la causa de los pueblos que luchan por su liberación. Quienes hemos abrazado este ideal, nos sentimos hermanados con todos aquellos que, en cualquier lugar del mundo y bajo cualquier bandera, luchan contra la injusticia, la miseria y la explotación. Nos sentimos hermanados con todos los que con valentía y decisión enfrentan la voracidad insaciable del imperialismo, que con la complicidad de las oligarquías apátridas apuntaladas por militares títeres del Pentágono mantienen a los pueblos oprimidos.
Hoy ha caído en esa lucha, como un héroe, la figura joven más extraordinaria que ha dado la revolución en Latinoamérica: ha muerto el Comandante Ernesto “Che” Guevara.
Su muerte me desgarra el alma porque era uno de los nuestros, quizás el mejor: un ejemplo de conducta, desprendimiento, espíritu de sacrificio, renunciamiento. La profunda convicción en la justicia de la causa que abrazó, le dio la fuerza, el valor, el coraje que hoy lo eleva a la categoría de héroe y mártir.
He leído algunos cables que pretenden presentarlo como enemigo del peronismo. Nada más absurdo. Suponiendo que fuera cierto que en 1951 haya estado ligado a un intento golpista, ¿qué edad tenía entonces? Yo mismo, siendo un joven oficial, participé del golpe que derrocó al gobierno popular de Hipólito Yrigoyen. Yo también en ese momento fui utilizado por la oligarquía. Lo importante es darse cuenta de esos errores y enmendarlos. ¡Vaya si el “Che” los enmendó!
En 1954, cuando en Guatemala lucha en defensa del gobierno popular de Jacobo Arbenz ante la prepotente intervención armada de los yanquis, yo personalmente di instrucciones a la cancillería para que le solucionaran la difícil situación que se le planteaba a ese valiente joven argentino; y fue así como salió hacia México.
Su vida, su epopeya, es el ejemplo más puro en que se deben mirar nuestros jóvenes, los jóvenes de toda América Latina.
No faltarán quienes pretendan empalidecer su figura: el imperialismo, temeroso del enorme prestigio que ya había ganado en las masas populares; otros, los que no viven las realidades de nuestros pueblos sojuzgados. Ya me han llegado noticias de que el Partido Comunista Argentino, solapadamente, está en campaña de desprestigio. No nos debe sorprender, ya que siempre se ha caracterizado por marchar a contramano del proceso histórico nacional. Siempre ha estado en contra de los movimientos nacionales y populares. De eso podemos dar fe los peronistas.
La hora de los pueblos ha llegado y las revoluciones nacionales en Latinoamérica son un hecho irreversible. El actual equilibrio será roto porque es infantil pensar que se pueden superar sin revolución las resistencias de las oligarquías y de los monopolios inversionistas del imperialismo.
Las revoluciones socialistas se tienen que realizar; que cada uno haga la suya, no importa el sello que ella tenga. Por eso y para eso, deben conectarse entre sí todos los movimientos nacionales, en la misma forma en que son solidarios entre sí los usufructuarios del privilegio. La mayoría de los gobiernos de América Latina no van a resolver los problemas nacionales sencillamente porque no responden a los intereses nacionales. Ante esto, no creo que las expresiones revolucionarias verbales basten. Es necesario entrar a la acción revolucionaria, con base organizativa, con un programa estratégico y tácticas que hagan viable la concreción de la revolución. Y esta tarea, la deben llevar adelante quienes se sientan capaces. La lucha será dura, pero el triunfo definitivo será de los pueblos.
Ellos tendrán la fuerza material circunstancialmente superior a las nuestras, pero nosotros contamos con la extraordinaria fuerza moral que nos da la convicción en la justicia de la causa que abrazamos y la razón histórica que nos asiste.
El peronismo, consecuente con su tradición y con su lucha, como Movimiento Nacional, Popular y Revolucionario, rinde su homenaje emocionado al idealista, al revolucionario, al Comandante Ernesto “Che” Guevara, guerrillero argentino muerto en acción empuñando las armas en pos del triunfo de las revoluciones nacionales en Latinoamérica.
Juan Domingo Perón
Madrid, 24 de octubre de 1967

(Fuente: Revista Sala 2, Año 1, Nº 5. Tomado de www.elhistoriador.com.ar)

Mujeres en la historia: Rescatando la historia de las mujeres, Elizabeth F...

Mujeres en la historia: Rescatando la historia de las mujeres, Elizabeth F...: En la biografía de Elizabeth Fries existieron luces y sombras. Las luces: pasar a la historia por convertirse en la primera historiadora ...

Una excavación clandestina deja al descubierto un templo faraónico en Egipto

Una excavación clandestina deja al descubierto un templo faraónico en Egipto


Una excavación clandestina ha dejado al descubierto vestigios de un templo faraónico que data de hace más de 3.500 años en una localidad rural del sur de El Cairo, informó hoy el ministro de Antigüedades de Egipto, Mamduh al Damati.

Fuente: EFE, El Cairo | Yahoo Noticias, 29 de octubre de 2014
 http://terraeantiqvae.com/profiles/blogs/una-excavacion-clandestina-deja-al-descubierto-un-templo-faraonic?utm_source=feedburner&utm_medium=

En un comunicado, el ministro explicó que el hallazgo fue hecho en una vivienda en la localidad de Badrashin, a unos 30 kilómetros al suroeste de El Cairo, donde fueron detenidas unas siete personas implicadas en esa excavación ilegal.


Entre las piezas encontradas, que datan del periodo faraónico del Imperio Nuevo (1539-1075 a.C.), figuran bloques de piedra con inscripciones jeroglíficas, algunos de los cuales pertenecen a la época del rey Tutmosis III (1490-1436 a.C.).


Asimismo, se hallaron siete estelas murales, restos de columnas y de una estatua de 2,5 metros de altura, esculpidas en granito rosa.

Las autoridades sacaron las piezas de la excavación después de bombear el agua subterránea que inundó el lugar con una profundidad de nueve metros.


Por su parte, el responsable de la Policía de Turismo y Antigüedades del Ministerio del Interior, general Mumtaz Fathi, señaló que a los detenidos se les incautaron un traje de buceo y bombonas de oxígeno, que pretendían usar para extraer los objetos del fondo del pozo.


En Egipto son frecuentes las excavaciones clandestinas para hallar tesoros faraónicos, especialmente en zonas cercanas a zonas arqueológicas o dentro de las mismas.