miércoles, 5 de septiembre de 2012

EL PADRE AYALA, FUNDADOR DE SAN CRISTOBAL


Compilación por Ubaldo Solís

Juan de Jesús Ayala Fabián, (el Padre Ayala, 1789-1879)
Nació en la comunidad de Soto común del municipio de La Vega, el 27 de diciembre del 1789, hijo de Manuel de Jesús y Ana Santos Fabián y falleció en la ciudad de San Cristóbal, el 22 de agosto del 1879. Usó varios nombres como: Juan de Jesús Ayala Fabián y García, Juan de Jesús García y Juan de Jesús Fabián

Realizó sus estudios en la universidad de Santo Tomás de Aquino, ordenado sacerdote al inicio del 1815, estudió derecho civil y canónigo en 1815 y 1816, nombrado cura párroco de Bayaguana en 1816.

Fue él quien termino de construir el Santuario de esa Comunidad y publico una novena al Santo Cristo de los Milagros.

En los inicios del siglo XIX, el padre Ayala, sufrió la penalidades de la persecución al igual que fueron víctimas los colonos de de Santo Domingo, estuvo preso en Haití, cuando Dessalines en 1805, se llevó centenares de habitantes, participo en la lucha por la Reconquista en el 1809

Con un espíritu hecho con el crisol de la dureza del dolor y con una mente siempre dispuesta al bien, hecho en el ministerio del sacerdocio al noble ejercicio para el cual había nacido

Desde 1820, fue el cura de San Cristóbal, por espacio de cincuenta y nueve (59) años. Allí le toco vivir la etapa social del atraso y el oscurantismo de esa aldea, pero su amor, espíritu de sacrificio y la conciencia de su verdadera misión hizo honra

El Padre Ayala cumplió con esa misión y el deber haciendo de maestro único por un largo tiempo, fue el guía de aquellos que incursionaron en la política y en las diferentes actividades sociales de esa región

Desecho los bienes materiales lo que llegaban a él, lo distribuía entre sus feligreses.

El reverendo Juan de Jesús Ayala, llegó a San Cristóbal el 16 de agosto de 1820, inició la construcción de la iglesia en 1828, y la terminó 10 años más tarde. Empleó todo sus recursos y trabajo en ella. En carta a Mons. Cocchia, dice “cargando una piedra me lastime la cintura y sufro mucho todo el año”. Edifico asilo de ancianos, dice en otra parte de su carta al Obispo, el padre Ayala “al llegar a San Cristóbal encontré unos simples retraídos ornamentos y un altarcito y nido de ratones”

Con él empezó la verdadera fundación de San Cristóbal, permaneció en ésta desde el 16 de agosto de 1820 hasta el 22 de agosto de 1879, en fecha de su fallecimiento, contando con 90 años y 64 de sacerdocio.
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Siendo unos de los que intervinieron en la elaboración de la constitución de la República y firmante de la misma por la provincia de San Cristóbal, en 1844

Y al pronunciar un discurso, el cual aún se conserva, y contando en el art. 28 de la constitución de la República Dominicana, donde se estipula que la religión católica, aun se permiten otros cultos religiosos (Mons. Antonio Camilo González, Padre Ayala y la fundación de San Cristóbal, Listín Diario, del 30 de julio 1985, y el Padre Ayala y la Constitución Dominicana, Listín Diario, 11 de noviembre de 1985)

En memoria del Padre Ayala, el ayuntamiento del municipio de La Vega, designo el 14 de mayo de 1940, una calle en el sector de San Antonio. Fue Administrador de la Arquidiócesis de Santo Domingo y director del Seminario Conciliar de Santo Tomás Aquino, dejo escritas unas memorias con el título “Desgracias de Santo Domingo, donde narra las penalidades que pasaron varios veganos incluyendo a él, cuando fueron llevado prisionero a Haití, a pie en el 1805, por orden de Juan Jacobo Dessalines a su paso por esa ciudad

Fuentes Consultadas
Diccionarios Biográficos, historia dominicana, de Rufino Martínez, pág. 47
La Isla Española cuna de la Civilización de América, de Mons. Juan Antonio Flores Santana, pág. 187 y 189
La Influencia de la Iglesia Católica en la Educación Vegana, de Patria Quisquilla Concepción, pág. 42 al 45
La Vega y sus calles de Mario Concepción pág. 110 y 111
Fuentes

martes, 4 de septiembre de 2012

A Egipto le crecen los arqueólogos-pirata


A Egipto le crecen los arqueólogos-pirata

In B-Denuncias, Egiptología on septiembre 4, 2012 at 00:16
Desde que la ‘primavera árabe’ prendió en Egipto, el patrimonio cultural del país está bajo amenaza permanente. Las excavaciones ilegales han aumentado en cien veces durante el último año.
A mediados de agosto la policía detuvo a Mohamed Gaber Abdel Moneim y Abu Bakr Abdel Moneim, hijos de un ex miembro del Parlamento del país, cuando excavaban ilegalmente al norte de Luxor. En marzo 10 personas fallecieron bajo una avalancha de tierra que provocaron cuando perforaban ilegalmente el suelo en Al-Manasra, una pequeña aldea al norte de Luxor.
En febrero hubo otros dos escándalos sonados. La policía detuvo en uno de los aeropuertos de Egipto a una pareja británica que intentaba sacar fuera del país 19 piezas arqueológicas que habían comprado en el mercado negro. En EE.UU. arrestaron a Mousan Khouli que logró gracias al contrabando varias reliquias históricas que intentaba venderlas, presentando documentos falsos de propiedad. Estas son solo algunas de las crónicas de delitos relacionados con el saqueo del patrimonio cultural egipcio.
Según expertos, hacer dinero a la sombra de las pirámides o en las proximidades de los antiguos templos es bastante fácil, ya que muy a menudo en las inmediaciones ni siquiera hay guardias de seguridad. “Muchas de las excavaciones se llevan a cabo en lugares de difícil acceso para nosotros. Los ladrones abandonan el país por las fronteras donde tenemos pocos policías. Nos es imposible saber exactamente que ha sido expoliado”, comenta Mustafa Amin, jefe del Departamento de Antiguedades de Egipto.
Otro blanco son los museos y almacenes de antigüedades, ya que muchos de ellos también han quedado desprotegidos. Según Amin, después de la revolución han sido robadas más de 300 piezas de los museos. Uno de los ejemplos es el Museo de Antigüedades de El Cairo donde se conservan más de 100.000 antigüedades. En este lugar se exhibe la mayor colección de piezas faraónicas así como los famosos tesoros de Tutankamón. “Asaltaron el museo egipcio y robaron alrededor de 70 piezas, 30 de las cuales aún no han sido devueltas”, detalla Mohamed Abd El-Maksoud, director general del Departamento Faraónico del gobierno de Egipto. “Antes de la revolución habían 50 guardias en el local.
Las mayores bandas de ladrones eran de un máximo de 10-15 personas. Después de las revueltas se han formados bandas de 70 a 100 ladrones contra solo 20 guardias en el museo”, comenta, por su parte, Ahmed Saad, director general del Departamento de asuntos de protección de monumentos.
Según las autoridades, las reliquias egipcias suelen comercializarse a través de vastas redes de contrabando de antigüedades en Europa y EE.UU. y muy raramente son recuperadas. Las excavaciones ilegales y saqueos de sitios arqueológicos en los últimos dos años han perjudicado más el patrimonio cultural del país que el deterioro por acción de la naturaleza durante miles de años.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Visión Estratégica de Desarrollo y Lineamientos de Gestión Territorial para el Municipio de La Concepción de La Vega.


Visión Estratégica de Desarrollo y Lineamientos de Gestión Territorial para el Municipio de La Concepción de La Vega.
Resumen ejecutivo del informe preliminar,
Municipio de La Concepción de La Vega, cuenta con un enorme potencial de desarrollo debido a su ubicación estratégica en la Región y en el país, a la abundancia de sus recursos naturales y a su comprobada vocación productiva
Esta visión estratégica permitirá definir los lineamientos que orientarán el desempeño de las instituciones para ordenar y gestionar el territorio de manera que potencialicen las posibilidades del desarrollo. Definiendo un modelo de gestión territorial acorde con la visión estratégica.
Los objetivos planteados por los consultores han sido:
1- Formular una visión estratégica y un modelo de gestión territorial que permita la sustentabilidad del desarrollo local de La Vega, así como el ejercicio de un rol más dinámico del municipio a nivel nacional y la proyección e integración del mismo a nivel internacional
2- Formular un diagnóstico territorial de la ciudad de la Concepción de La Vega, a nivel de semi-detalle
3- Evaluar el desempeño de las instituciones y las capacidades organizativas, técnicas, y tecnológicas, y formular recomendaciones para fortalecer sus capacidades para gestionar el territorio
Este informe preliminar se organiza de la siguiente manera.
1- Un marco conceptual para una gestión territorial con visión estratégica de desarrollo, que otorgue sentido al enfoque que se ha dado a las propuestas
2- Un diagnóstico territorial de la ciudad, a nivel de semidetalle, que analice la ciudad en el contexto regional, provincial y municipal, su composición demográfica, el proceso de desarrollo urbano, su dinámica socioeconómica,. La movilidad urbana y la red de infraestructura, servicios públicos y equipamiento.
3- Un análisis del rol que ha desempeñado la Oficina de Planeamiento Urbano en la gestión territorial del municipio
La validación de este informe preliminar permitirá la formulación de una visión y objetivos estratégicos del municipio de La Vega, así como los lineamientos de ordenamiento territorial para alcanzarlos. Finalmente se obtendrán las conclusiones y recomendaciones al ayuntamiento para el abordaje de la gestión territorial de La Vega. El contenido del informe final se constituirá en un referente importante para la gestión del ayuntamiento en tanto formula una propuesta de gestión fundamental en un proceso de consulta. Dicha propuesta necesitara ser n socializada y validada por otros actores sociales que deberán ser convocados por el ayuntamiento para tales fines
El contenido del informe también crea las bases para la formulación en el futuro de un plan estratégico de la ciudad y el municipio, ya sea como iniciativa del ayuntamiento o de la sociedad civil. Finalmente, el ayuntamiento ha considerado la posibilidad de publicar y difundir los resultados de este proceso y contribuir con ello a que actores encuentren en el modelo planteado un recurso para comprender la dinámica urbana y emprender nuevas iniciativas o reformular las actuales, a partir de una visión más clara del potencial de desarrollo de La Vega
Marco conceptual para una gestión territorial con visión estratégica de desarrollo.
La visión estratégica debe apuntar a lograr mayor calidad en los recursos humanos, infraestructuras y de servicios de la ciudad y el municipio, para adquirir singularidad y notoriedad, y conseguir la suficiente competitividad y capacidad de proyección para promover dinámicas que generaran mayores oportunidades de desarrollo a los residentes
La visión estratégica se obtiene por consenso y satisface las aspiraciones e intereses de todos los actores de la ciudad. Cuando la gestión del gobierno municipal tiene este enfoque tiene una visión estratégica
Cuando el concepto de gestión se aplica al territorio, se refiere al conjunto de políticas, instrumentos y acciones dirigidos a la ordenación racional y sostenible de las actuaciones que tienen lugar en el territorio. Se trata de.
1- conocer las limitaciones y oportunidades que ofrece el territorio
2- establecer las reglas del juego para que las actividades que en él se realicen estén ordenadas, no atenten contra su base natural y sean distribuidas con equidad de manera que ofrezcan siempre las mejores condiciones para quienes lo habitan
3- hacer cumplir las reglas del juego. Una buena gestión territorial es una combinación activa de voluntad política y capacidad técnica
El territorio es el lugar donde aterrizan las estrategias, en la forma de proyectos. Por lo tanto, la gestión territorial debe orientarse a crear las condiciones para favorecer la implementación de las estrategias. Cada decisión, inversión, normativas o proyección que se realiza sobre el territorio debe responder a la visión de ciudad y municipio que se ha consensuado. Esto es hacer visión territorial con visión estratégica.
En la práctica actual, la planificación va detrás de la ciudad, tratando de ordenar los resultados de un crecimiento rápido y desordenado. Es imprescindible definir un modelo de desarrollo territorial, que es una guía para lograr que el territorio ofrezca todas las condiciones para lograr la visión estratégica. Con la puesta en operación de ese modelo, la planificación va delante, trazando las pautas que guardan la transformación del territorio. No se concentra sólo en resolver problemas sino en prevenir problemas y propiciar el desarrollo
Diagnóstico territorial de la ciudad de La Vega
El municipio de La Concepción de La Vega, está conformado por 16 secciones rurales y 224 parajes, así como por dos distritos municipales Río Verdes Arriba-Cutupu, con 6 secciones y 49 parajes, y Ranchito, con 3 secciones rurales y 17 parajes, todo el territorio abarca aproximadamente 642km2.
Este municipio concentra más del 60% de la población de la provincia (260,338 habitantes en el 2007). Esta tendencia se explica porque la zona urbana del municipio concentra más riqueza, ofrece oportunidades de negocios y empleo, y se constituye en un modo de conexión vial entre los demás municipios de la provincia y los asentamientos poblacionales más cercanos. Todo lo cual se constituye en atractivo para los residentes en las zonas rularles que se ven afectados por la desarticulación de la actividad agrícola
La Vega se puede considerar el centro geográfico de un subsistema urbano, pues en un radio de 40 kilómetros le rodean de manera equidistantes 6 centros urbanos principales ( Moca a 20 kms,. Jarabacoa a 30 kms. Salcedo a 35 kms.
Santiago a 36 kms. San Francisco de Macorís y Bonao, ambos a 40 kms. En un radio de 70 con La Vega como centro, se encuentran otros dos importantes centros urbanos del contexto Regional. Cotuí a 55 kms y Constanza a 70 kms.
En el entorno de la ciudad de La Vega, vive una población que alcanza un millón y medio de habitantes, incluyendo a Santiago. Si se deja fuera la población de Santiago, se tiene que más de 250 mil habitantes viven en el municipio de La Vega, unos 150 mil viven en los tres municipios de la provincia, y más de medio millón de habitantes viven en las localidades cercanas. Esto quiere decir que la ciudad de La Vega, es centro de abastecimiento de bienes y servicios de cerca de un millón de habitantes de las localidades más productivas del país
Mas que lamentarse por la fuerte atracción de ejerce Santiago sobre esta ciudad e intentar combatirla, la estrategia de desarrollo de La Vega, debe estar fundamentada en sus propios recursos y su capacidad de atender las necesidades de las localidades cercanas, para consolidar el rol de articular de la dinámica subregional vinculado a la actividad agrícola.
La principal actividad productiva del municipio es la agropecuaria, que se concentra principalmente en la producción de arroz, plátanos, vegetales y frutos menores, así como en la producción avícola y porcina. La superficie sembrada de arroz se estima en cerca de 300 mil tarea (el 25 % del área sembrada a nivel nacional). El área sembrada de plátanos es de unas 80 mil tareas, localizadas principalmente en toda la parte norte y central del municipio. Existen unas 48 empresas exportadoras de vegetales, las cuales generan un volumen aproximado de venta de 60 millones de dólares anualmente. La producción de vegetales se encuentra dispersa en todo el municipio, sin embargo, la mayor concentración se localiza al este de la ciudad de La Vega, en las localidades de Las Cabuyas y Sabaneta. La producción avícola representa el 18 % de la producción nacional y la porcina el 12%.
El principal centro urbano del municipio, la Concepción de La Vega, se proyecta que para el 2010 alcanzara una población de 150 mil habitantes. Estos quiere decir que sólo en los 24 km2 que tiene la ciudad aproximadamente, vivirán en esa fecha aproximadamente una 150 mil personas que tendrá una densidad poblacional aproximada de 4,500 hab./km2. Pero por otro lado, en un extenso territorio de carca de 316 km2 vive casi el 60% de la población del municipio, con una densidad aproximada de 252 hab./km2. El territorio urbanizado ocupa una superficie aproximada de 1,800 hectáreas. Se estima que los terrenos sin ocupar dentro de la gran mancha urbanística alcanzan las 932 hectáreas, territorio que está disponible para promover proceso de densificación del espacio urbano
Las principales actividad productivas urbana son: el sector empresarial, principalmente en la venta de automóviles, materiales ferreteros y de construcción, productos farmacéuticos y productos alimenticios. El sector industrial en las modalidades de Zona Franca, industria local, (cervecería, embutidos y machetes) y artesanía e industria del mueble (Burende), el sector financiero conformado por bancos comerciales, agencias de cambio, cooperativas y asociaciones de ahorros y préstamos, el sector inmobiliarios, motorizado por mas de 24 promotores de urbanizaciones y el sector de la comunicaciones, que se ha convertido en parte de la marca de la ciudad,
El carnaval de La Vega es la tercera actividad masiva más concurrida a nivel nacional y se estima que moviliza entre 450 a 500 millones de pesos durante el mes de febrero de cada año, con un asistencia de más de un millón de personas durante los días de febrero de cada año. Sin embargo, el crecimiento no moderado de la actividad impacta negativamente en el desenvolvimiento de la ciudad con lo que atenta contra su sostenibilidad, además de que el gobierno local tiene poca incidencia en su control.

Remembranzas de la Ciudad de La Vega, a principio a final del siglo XIX e inicio del XX Esta consideraciones sobre La Vega, de

 Remembranzas de la  Ciudad de La Vega,  a principio  a final del siglo XIX e inicio del XX
Esta  consideraciones sobre La Vega,  de
Rufinito, fue la primera novela  de tema patriótico de Don Federico García Godoy lanzó al inmenso valle de la literatura mundial, la primera edición  fue en 1908, por la Imprenta La Cuna de  América de Santo Domingo y la segunda en 1912, prologada por Federico Henríquez  y Carvajal

La Vega, se asienta altiva y majestuosa,  al pie de las colinas cubiertas de pinares enhiestos que forman por ese  parte los primeros escalones de la hilera  central, agrupación  orográfica importante en  que  irguen sus cimas cubiertas de nubes los más elevados montes del núcleo antillano. A sus pies, sosegado y pintoresco, corre su río, que parece rodearla, como si quisiera mantenerla estrechamente en perenne y amoroso abrazo.
Y casi por todos lados, hasta perderse en los confines brumosos  del horizonte lejano, se dilata ante ella la llanura ubérrima, el inmenso valle que  abarca la porción más próspera y poblada de las vastas y ricas comarcas cibaeñas. De su albas radiosas y de  sus espléndidas puestas de  sol fluye una poesía solemne, a veces suavemente  melancólica.
Mensajera de salud, la  brisa que  con frecuencia la acaricia viene cargada de las emanaciones resinosas de los cercanos pinares, y en las tardes limpias y serenas, a la hora  en que  empieza a  apagarse el incendio  del poniente, el apacible y eterno murmullo  que sube de su río semeja el himno que rememora melancólicas tradiciones  de la extinta raza aborigen, remembranzas de la ciudad  tranquila e indolente de tiempos ya lejanos, y fulguraciones épicas de sus hechos gloriosos
Su origen histórico tiene  intima conexión con el  gran Almirante. Como  un nuevo y temible jalón  puesto en su marcha conquistadora, fundó Colón en su dominios del cacique Guarionex el fuerte de la Concepción, my  alrededor de éste, como  buscando su egida protectora, fuéronse agrupado las viviendas hasta construir la renombrada ciudad (de La Concepción de La Vega) que  poco después destruyó de cuajo violenta convulsión sísmica
Algunos de los sobrevivientes de la catástrofe se corrieron  hacia el sur, lugar en  que estaba  emplazada una ermita,  y junto a ésta fue  lenta y pesadamente floreciendo la ciudad actual, que  durante más de dos centurias, arrastró existencia lánguida y perezosa, sumida en enervarte indolencia, sin experimentar  fuertes emociones, satisfecha de su vida puramente vegetativa amenizada con frecuencia por lucidas celebraciones de fiestas religiosas  y por diversiones sencilla e inocentes
En esa agradable somnolencia la sorprendió  el Siglo (XIX), tan fecundo en  hechos  resonantes y decisivo para la  antigua Española. Su despertar  fue rudo y trágico. Por sus calles pasó, huracán de sangre, ola negra y monstruosa, representación  viviente y macábrica  de horrores apocalípticos, la horda feroz que rota y  maltrecha ante los muros de la Capital, en su vergonzosa retirada, exasperada por la derrota, se vengaba pillando e  incendiando poblaciones inermes, sin medios ningunos de defensa.
Casi  todos sus moradores fueron arrastrados por la ola  devastadora, y en horrible mezcolanza  con  cerdos  y animales de cargas, llevados a las gemonías haitianas o a servir de esclavos a Cristóbal, el cruel y grosero rey de melodrama.
Poco después, Sánchez Ramírez, el  esforzado cotuisano, impulsado por un sentimentalismo atávico, buscó y encontró en ella leales colaboradores para su  obra reconquistadora, ingente y equivocado empeño de un alma llena  de encendido amor por la  viejas tradiciones españolas
El gobierno de Ferrand,  fue,  sin disputa, infamante más culto y civilizador que el de la España boba. Por causas que fácilmente se explican por ser  el hecho de índole local peculiarísima, se completó en esos días el curioso espectáculo de que mientras desde el antiguo imperio azteca hasta los limites extremos  de este continente se comenzaba la lucha emancipadora de España, en Santo Domingo se combatía bravamente por la m reincorporación a la vieja metrópoli.
Que hacía  algunos años había cedido el país a Francia como se cede una cosa que ya no tiene para  su dueño valor e importancia. Obra inspirada por un sentimiento  de puro tradicionalismo, la revolución  reconquistadora representa, para quien serenamente la estudia, un paso hacia  atrás, un salto regresivo de funestas consecuencias.
La administración de la España boba, tocaba  la asombrosa inercia, estacionaria y rutinaria hasta lo increíble, sólo sirvió para destruir los gérmenes  reconstructivos y civilizadores que esparció con mamo pródiga  la efímera dominación francesa.  En semejante  terreno era imposible que se consolidase la obra  noble y prematura del  ilustre Núñez de Cáceres.  Esta  resultó ¡ironía cruel del  destino! Como  el puente fabricado para pasar fácilmente de la España boba, vegetativa y nirvánica, a la férrea y ominosa dominación haitiana
Las aclamaciones del Conde resonaron también con  entusiasmo en La Vega. Los febreristas encontraron en ella un pueblo en todo  dispuesto a ayudarlos cumplidamente en su grandioso propósito. En        La Vega lució, hecha  por sus  hijas las  señoritas Villas, la primera bandera nacional que flameó el Cibao.  Comandado por su  bizarro coronel Toribio Ramírez, los veganos  contribuyeron grandemente a la espléndida victoria del 30 de marzo.
De paso para Santiago, tuvo en  La Vega entusiasta acogida el egregio fundador de la ´´ TRINITARIA´´. Los contingentes de tropa enviado ella se distinguieron de manera brillante en Beler  y en la Sabana Larga. En los comienzos de la guerra de la Restauración de la República, en los días en  que Santiago se preparaba a convertirse en  inmensa pira  para servir de  holocausto propicio  a la causa nacional, un grupo de veganos, en su mayoría casi desarmados, asaltó en la noche del 27 de agosto  la veterana guarnición española de la plaza, siendo rudamente rechazado.
El más arrojado de ellos, Basilio Gil, al abalanzarse sobre un cañón, murió  en el trance cosido  a bayonetazos.
La guerra civil purpuro después a menudo sus calles. Ha estado siempre de parte de  todas las causas nobles y justas. Defendió con tenacidad y  heroísmo la administración  del  insigne patricio Ulises Francisco Espaillat y figuró en la primera línea  en   la protesta armada por el falseamiento de las elecciones presidenciales de 1886
Desde hace tiempo sus energías se encausan para mejoramiento general, exclusivamente  entregada a las luchas ennoblecedoras y fecundas del trabajo. Por medio de éste ha ensanchado y transformado ventajosamente su caserío; ha  operado un sorprendente cambio en muchos de sus aspectos sociales, y va caminando, lenta  pero  solidariamente, a la conquista de un envidiable grado de racional y efectivo progreso.

Revista y Grupos Literarios en la Historia Dominicana

Revista y Grupos Literarios en la Historia Dominicana

Resumen de la historia de las publicaciones y los movimientos literarios dominicanos. Conferencia en el Centro Cultural Hispano, en la puesta en circulación de la revista Xinesquemas.
El inicio de la vida republicana en 1844, después de veinte y dos años de presencia haitiana, facilitó el surgimiento de las actividades literarias encabezadas por la juventud dominicana.
En aquellos días de la Primera República, un periódiquito publicado por La Sociedad Amantes de las Letras trajo el siguiente lema: “Aquí no se escribe porque no se lee y no se lee porque no se escribe”, reflejo de las dificultades educativas y culturales de aquellos días.
Entonces fueron las sociedades culturales-juveniles, las más activas en el propósito de acercar el libro, los periódicos y las revistas a la sociedad dominicana. Existió en esos jóvenes un marcado interés en el desarrollo del progreso intelectual y en la consolidación del progreso y la libertad, mientras los que dirigían el país se mostraban conservadores y enemigos del conocimiento, llevando a muchos de los directivos de las sociedades a la cárcel y otras veces al exilio.
Fue la Sociedad Amantes de las Letras, a la que perteneció Manuel de Jesús Galván, José Gabriel García y Manuel Rodríguez Objío, la que en 1854 publicó el periódico El Oasis y en 1959 la primera revista dominicana: la Revista Quincenal Dominicana, de carácter político-literaria. En 1860 Los Amantes de las Letras publicaban Flores del Ozama.
La primera agrupación en identificarse como una sociedad literaria fue la Republicana, surgida en 1867 con el objetivo de cultivar la inteligencia de sus miembros por medio de las ciencias, las letras y las artes. Esta no publicaba una revista sino un periódico llamado El Nacional, cuyo lema era: “El triunfo de la luz será siempre favorable al engrandecimiento y mejoría de la especie humana”.
En esta sociedad participaban Jose Joaquín Pérez, Francisco Gregorio Billini, Juan J. Sánchez, Federico Henríquez, y Juan Tomás Mejía. En Santiago apareció en 1874 la Sociedad Amantes de la Luz, todavía hoy faro de conocimiento para la región del Cibao, y desde Puerto Plata un importante grupo cultural que se fue nucleando en torno a Gregorio Luperón y Eugenio María de Hostos, y que tuvo ramificaciones en las principales ciudades, constituyeron en 1875 la Sociedad Amigos del País, iniciándose con ella un dinámico y prolongado programa de actividades literarias.
Con los Amigos del País fue que se iniciaron en Santo Domingo, según Cesar Nicolás Penson, las conferencias literarias. Como parte de sus actividades publicaron varias obras literarias y de historia, y fundaron la revista El Estudio.
Es a partir de 1879, con la toma del poder político por el Partido Azul de Gregorio Luperón que las revistas y periódicos toman un importante auge, ya que los gobiernos azules subvencionaron la aparición de revistas y bibliotecas, establecieron la escuela normal, y facilitaron el discurrir de las ideas; un ejército de jóvenes vinculados a las letras y la educación comenzó a avanzar por el país regando la cimiente de las letras. Ese proceso de modernización fue interrumpido en los doce años de la dictadura de Lilís, aunque varias revistas literarias fueron publicadas en esos años.
Aunque la muerte de Lilís, ejecutada el 26 de Julio de 1899, provocó la inestabilidad política, también facilitó la aparición de los primeros agrupamientos literarios de vanguardia.
A partir de 1900 resurgieron los partidos caudillistas y un clima de libertad mediatizada, y en las letras todos anhelaron tener sus propios medios para publicar poesías y ensayos, provocando que en un período de quince años circularan revistas que anunciaban “tendencias literarias”.
Las sociedades culturales y literarias habían desaparecido y las revistas fueron utilizadas como medios para aglutinar tendencias literarias, influenciadas casi todas por el modernismo:
En 1900 circuló “Páginas”, sustituto de la Revista Ilustrada de 1898. Página estaba dirigida por Manuel A. Machado y se agrupaban en torno a ella Antonio Alfau Baralt, Gastón Fernando Deligne, Américo Lugo, Hipólito Billini y Virginia E. Ortea.
Para ese mismo año apareció la revista Ibis, al parecer influenciada por la lectura de las obras de Vargas Vila. A este grupo ingresaron jóvenes que habían colaborado con la Revista Ilustrada pero que no pasaron a Páginas, entre ellos Francisco Noel Henríquez Ureña, Apolinar Perdomo, Porfirio Herrera, Mario A. Mazara y Bienvenido Iglesias. Muy pronto los de Páginas y los de Ibis se fusionaron en una sola publicación a la que llamaron Nuevas Paginas.
En 1901 apareció la Revista Literaria dirigida por Enrique Deschamps y se constituyó el Ateneo de la Juventud. El Ateneo fue dirigido por Amando Pérez Perdomo, Max Henríquez Ureña y Juan Tomas Mejía hijo, y publicaba en 1903 la revista El ideal. En 1903 circularon las revistas literarias El Esfuerzo, El Iris, El Porvenir, Páginas Blancas, Página Azul, y la revista Blanco y Rojo. Los colores como notamos, separaban e identificaban las revistas literarias. Entre las revistas más importantes de 1903, se encontraban la Revista Quincenal dirigida por Manuel de Jesús Galván y La Cuna de América de José Ricardo Roques. La Cuna de América circuló hasta 1924. En 1930 volvió a aparecer en formato de periódicos y un poco alejada de las actividades literarias.
La Cuna de América tomó participación activa en el surgimiento del Grupo Paladión en 1917, y en la del Movimiento Postumista de Domingo Moreno Jimenes, Rafael Augusto Zorrilla y Andrés Avelino.
Para el año de 1906 circularon El Pensamiento y Lampos, dos años después las revistas Azul y Verde, El Aura, Helio, y Blanco y Negro; esta última con una hermosa impresión y consolidada en fotografías decalidad. Blanco y Negro fue dirigida por Francisco A. Palau y es, por su tiempo de circulación una de las más importantes en la historia de las revistas dominicanas. Fue alrededor de esta revista que Paladión se constituyó en 1917, como el grupo cultural-literario más importante de la República, 1917-1931.
Paladión fue hasta 1931 una organización juvenil, cultural y revolucionaria, y sus integrantes, al igual que los del Postumismo y los de Plus Ultra, que se van a constituir en 1922, provenían de la Escuela Normal y en su mayoría eran seguidores del pensamiento hostosiano. Es notorio en algunos de los integrantes de Paladión, como es el caso de Francisco Prats Ramirez, la influencia de la teoría marxista y del triunfo de la revolución rusa de 1917. Entre los integrantes de Paladión se encontraban: Carlos Sanchez y Sánchez, el lider del grupo, así como Francisco Prats Ramirez, Manuel A. Amiama, Cristián Lugo, y Juan José Llovet.
No podemos dejar de mencionar la aparición en 1910 de la revista Ateneo, órgano del Ateneo Dominicano, valiosísimas páginas para la historia de la literatura vernácula. Antes de la ocupación militar americana, fueron publicadas las revistas Cuentos, Versos Selectos, Apolo y Renacimiento, siendo la última la más importante del grupo
Los ocho años de la ocupación militar americana (1916-1924), fueron difíciles para las actividades políticas, literarias y el libre pensamiento; pero no impidieron el surgimiento de grupos literarios y culturales y la publicación de interesantes, que por el contrario surgieron como parte de una tendencia contestaria que se oponía a la presencia de las tropas extranjeras. En este período surgieron los primeros grupos verdaderamente de vanguardia de la República Dominicana.
Entre los grupos resulta importante señalar a Paladión, a Plus-Ultra, y a los Postumistas. Paladión tenía como centro de operaciones la revista Blanco y Negro, los Postumistas a la Cuna de America y la revista Letras, y los de Plus-Ultra, fundado en 1921, y lidereado por Manuel Arturo Peña Batlle, publicaban en 1922 la revista Claridad.
En Plus Ultra participaban Alcides García Lluberes, Jesús María Troncoso, Angel Rafael Lamarche, Juan isidro Jimenes-Grullón, Arturo Despradel, Carlos Larrazabal Blanco y José Enrique Aybar. Tanto Paladión como Plus Ultra se fusionaron en 1931 dando paso a la agrupación Acción Cultural.
Entre las revistas literarias del período de la ocupación militar se encontraba Letras, aparecida en 1917 y exclusivamente literaria. Letras, que era dirigida por el venezolano Horacio Blanco Bombona, circuló hasta finales de1921, cuando fue cerrada por el censor americano y su director expulsado hacia México. En lugar de Letras, pero como una continuación de esta apareció en diciembre del mismo año la revista L… Dirigida por Quiteria Berroa era la continuidad de la anterior, correspondiendose la numeración con la anterior. El censor militar también clausuró por corto la revista Renacimiento y su director apresado y sacado del país.
En 1922 aparecieron las revistas Anarkos, y Panfilia, y en 1923 apareció la revista semanal y de temas generales, La Opinión. Esta revista dedicó especial atención a los temas literarios. La Opinión, se transformó en periódico diario en 1927, dirigida por Abelardo René Nanita.
La desocupación militar del país se produjo en 1924, abriendo las puertas a la soberanía y la libertad, pero también a la competencia y a la atomización de los grupos literarios.
El período se inicia en 1924 con el último gobierno del General Horacio Vásquez y terminó con el derrocamiento de este en 1930. Con la llegada de Vásquez al poder y la salida de las tropas americanas del país, comenzaron a surgir pequeños agrupamientos y esporádicos medios literarios de vida efímera, nucleándose en capillas literarias que comenzaron a proclamarse vanguardia y representantes de las más modernas manifestaciones del arte y la literatura. El período estaba marcado por un relativo bienestar económico y un espacio de libertades públicas que era aprovechado por la juventud de entonces.
La proliferación de esos grupos fue destacada por la revista La Opinión, llegando a sugerir la unidad de todos en torno a Paladión y los acusó de identificarse con “rotulos rimbombantes, que nacen, se extinguen y reproducen con la rapidez y facilidad de lo infructífero”. La Opinión acusaba a esos grupos de ser “archipiélago, de islotes pequeños, dislocados y esteriles”.
De las revistas generales, pero que daban importante espacio a la literatura, es justo destacar la aparición de Cromos como la revista publicada por hombres que más espacio daba a las mujeres escritoras: En ella escribían regularmente Rosa Canto, Aurora Estrada y Ayala, Amada N. Pittaluga, Enriquea Terradas de Lmarche, Ines de Lucas, y Livia Veloz. Cromos estaba dirigida por Ernesto Casanova y redactada por Gilberto Sánchez Lutrino
Las revistas literarias tuvieron relaciones con los grupos literarios en ese período fueron: la Revista X, vinculada al Postumismo y dirigida en1925, por Andrés Avelino y Rafael Andrés Brenes. Moreno Jimenes, Sumo Pontífice del Postumismo publicaba en 1926 la revista La Voz, y en 1929 comenzó a publicar hasta 1937, El Día Estético, vocero del Movimiento Postumista .
En medio de la coyuntura provocada por la crisis economica de 1929 en el mercado mundial, la enfermedad del viejo caudillo Horacio Vásquez, y su intento para reelegirse nuevamente, al Coronel Trujillo se le facilitó la toma del poder político a través de un golpe de Estado que va a ser ejecutado en el mes de febrero de 1930. A partir de ese momento se siente una baja significativa en las actividades literaria de los grupos culturales en la medida que la dictadura se consolidaba, y muchos de los jóvenes intelectuales de aquellos días mostraron interés en las actividades políticas conspirativas, que tuvieron como centros a Santiago de los Caballeros y a la ciudad Capital. Círculos marxistas se movían en medio de las actividades culturales de entonces.
El espacio que va de 1930 a 1935, período de una resistencia que fue finalmente aplastada por la tiranía, fue ocupado por las revistas La Cuna de América que reapareció por corto tiempo con formato de periódico, y la revista Bahoruco, para mi la más importante en los medios intelectuales de la época. Dirigida por Horacio Blanco Bombona, quien antes publicó la revista Letras, circuló desde 1930 hasta 1936. A Bahoruco le tocó la gloria de ser el medio literario donde aparecieron los primeros cuentos de Juan Bosch a su regreso de Europa, en 1931. Juan Bosch fue también redactor de la revista Alma Dominicana aparecida en 1934.
Pasada la primera reelección de Trujillo en 1934, y fracasados los intentos para la eliminación del tirano planificados por jóvenes horacistas, normalistas y marxistas, que se habían unidos con ese fin, los escritores e intelectuales comenzaron a hacerse trujillistas, especialmente a partir de 1935. Aparecieron nuevas tendencias literarias, pero muy limitadas por el interés de la dictadura; las tendencias, a decir de Joaquín Balaguer, se desatendieron en absoluto de las esencias de la vida nacional y se propusieron a utilizar el verso como expresión del sentimiento cósmico y de las vaguedades espirituales. Los intelectuales y escritores se fueron integrando al proyecto trujillista ya para gozar del poder y sus beneficios o ya para evitar ser destruidos por este. En su mayoría los antiguos integrantes de Paladión, Plus-Ultra, Acción Cultural, y los Postumistas, se integraron al aparato cultural de la dictadura y llegaron a ocupar posiciones de relevancia en la política nacional.
Del período de los treinta años de la famosa “era” de sangre y oprobio, sobresalieron varias revistas vinculadas a agrupaciones culturales y literarios. La revista La Cueva, surgió en 1937 como vocero del grupo Plus-Ultra que al parecer volvió a ser reactivado.
Importantísima fue la revista La Poesía Sorprendida, aparecida en 1943 como órgano del movimiento de vanguardia de igual nombre, dirigida por Alberto Baeza Flores. De la Poesía Sorprendida circularon veintiún números y catorce cuadernos conteniendo la producción de esta agrupación.
En cuanto a los Cuadernos Dominicanos de Cultura dirigido por Tomás Hernandez Franco, comenzaron a aparecer en 1943 y desaparecieron en 1952. La colección de estos cuadernos está considerada como la más importante producción literaria de la década del cuarenta.
La generación del 48 se va a hacer presente a través de su revista Altiplano, la cual apareció en 1948, dirigida por Iván Alfonseca y circuló en 1955 con intención de sustituir a los Cuadernos Dominicanos de Cultura, la Revista Dominicana de Cultura, dirigida en 1955 por Emilio Rodríguez Demorizi.
El ajusticiamiento del tirano en 1961 puso fin a una larga era de control y miedo en la sociedad dominicana, permitiendo el inicio de un tortuoso proceso de democratización que todavía no termina. Los intelectuales y poetas que fueron disidentes del pasado régimen se integraron a la lucha política afectando las actividades literarias y limitando la aparición de revistas literarias. Habiendo permanecido acallados por el miedo y la represión por tanto tiempo, los intelectuales y su producción van a estar mediatizada por dos tendencias: la “independiente” alejada de los conflictos de clases de esa coyuntura, y la de los comprometidos con la libertad.
En ese contexto, dos revistas, “Brigadas Dominicanas” y “Testimonio”serán las más representativas de las dos tendencias antes citadas. En ellas y en las páginas dedicadas a la literatura en la revista Ahora, surgida en 1962, los escritores formados en los tiempos de la dictadura y la generación post trujillista, encontraron el espacio necesario para sus producciones literarias.
Brigadas Dominicanas surgió en diciembre de 1961 dirigida por Aída Cartagena Portalatín para “testimoniar, en principio, su total adhesión al fuerte movimiento de oposición que la vigente juventud levantó frente al régimen irracional” Las Brigadas eran independientes del compromiso partidario pero de decidida orientación antitrujillista, contestatarias y antibalaguerista. Dejó de circular en diciembre de 1962 y su espacio llenado 14 meses después por la revista Testimonio.
Testimonio surgió en febrero de 1964 bajo la dirección de Lupo Hernández Rueda, Luis Alfredo Torres, Alberto Peña Lebrón y Ramón Cifre Navarro. Sumergida la sociedad en las luchas políticas desatadas por el golpe de Estado de 1963, la consiguiente insurrección guerrillera del 14 de Junio, y la consolidación de la dictadura cívico-militar del Triunvirato, la revista intentó alejarse de esos conflictos sin poder dejar de reflejar en sus páginas la coyuntura que se estaba viviendo. La encrucijada apareció en el primer número: “No somos ajenos a la grave encrucijada en que se debaten los destinos nacionales (…). Pero Nuestro derrotero es el camino del espíritu..”
Llama la atención en Testimonio la publicación 1966 del libro “Los dias irreverentes”, en formato de revista, de Luis Alfredo Torres, y la publicación del número ocho de 1964 dedicado a diecisiete jóvenes escritores, entre ellos: Juan José Ayuso, Pedro Caro, Roberto Marte, Jacques Viau R., René del Risco Bermúdez, Osvaldo Cespeda, Antonio Lockward, Jorge Lara (Ulises Rutinel Domínguez), y Rafael Lara Citrón.
Dejó de circular en 1967 debido al costo del papel y a las contradicciones en torno a la dirección de la revista. En julio, los antiguos directores renunciaron anunciando la salida de la revista Colibrí “como un medio de poesía selecta”. De esta revista no tenemos noticias de si llegó a circular.
Durante la Revolución de Abril de 1965 los intelectuales y escritores se adhirieron militantemente a la insurrección, la vida económica y cultural se paralizó, los periódicos y revistas dejaron de salir y todo giraba en torno al conflicto cívico-militar.
Por esta razón, más que revistas literarias fueron los poetas y escritores revolucionarios los que cantaron a la patria en medio del silbido de las balas. Los nuevos y los viejos de la literatura se encontraron de sobre las trincheras, aunque algunos prestigiosos intelectuales, como Héctor Incháustegui Cabral, fueron opositores a la Revolución Constitucionalista.
En la zona constitucionalistas se organizó en julio El Frente cultural dirigido por Silvano Lora, Antonio Lockward, y René del Risco, así como la agrupación artística Arte y Liberación, pero no se imprimieron revistas literarias. En la sección Página Literaria del periódico Patria aparecieron los aportes de los intelectuales que estaban con la revolución.
Al finalizar la guerra patria, los artistas y escritores que participaron en ella comenzaron a organizar los Grupos Literarios, entre ellos La Mascara (1965), El Puño (1965), La isla (1966), La Antorcha (1967) y El Bloque de Jóvenes Escritores (1973). Todos, a excepción de La Mascara, estaban influenciados por la guerra, el marxismo y la esperanza de la vuelta a una revolución que nunca llegó. De estos agrupamientos, sólo el Bloque de Jóvenes Escritores publicó la revista Bloque en 1973, dirigida por Rafael Julián, Mateo Morrison, Antonio Lockward, y Diógenes Céspedes. Los colaboradores de Bloque fueron los integrantes de los grupos literarios.
Al finalizar la revolución reapareció la revista Testimonio y en 1967 el Movimiento Cultural Universitario publicaba los Cuadernos de Poesía. Para 1971 circulaba la revista Liberación dirigida por Víctor Víctor, de carácter político-literaria, pero los medios más importantes para las generaciones de post guerra fueron los suplementos culturales de los periódicos nacionales.
La Gaceta Literaria de Auditórium, del Listín Diario, apareció en 1972 como órgano del Grupo Cultural Auditórium y dirigida por Carmen Quidiello de Bosch y marianne de Tolentino. En ella se destacaron los escritores que se consideraron parte del Movimiento de la Joven Poesía y del Pluralismo, mientras que León David y Mateo Morrison comenzaron a producir el Suplemento Cultural Aquí, de La Noticia, órgano discreto de la Joven Poesía. Fue además significativo el aporte del Suplemento Dominical del Nacional (1966). y las secciones de literatura de la Revista ¡Ahora!.
A principio de los años setenta los grupos literarios comenzaron a desaparecer dando paso a los Talleres Literarios, de donde surgieron los más importantes representativos de la literatura dominicana hoy. De una actividad cultural y literaria que apostaba al enfrentamiento social y a la solidaridad internacional, después del triunfo del PRD en 1978 y la necesaria y feliz salida del período de los “Doce Años de Balaguer”, las actividades literarias tomaron nuevos rumbos, llegó la dispersión y cada quien fue definiendo su tendencia, su estilo y forma, buscando en lo cotidiano y en las experiencias extranjeras el sostén de su producción. Los talleres fueron las escuelas donde se fraguaron los escritores de la Generación del Ochenta.
Independientemente de los Talleres, en 1974 surgió el Movimiento Pluralista definido por Tony Raful como “Frente estético de la burguesía”. Dirigido por Manuel Rueda, surgió “representando una opción de técnicas y trabajo en el experimento formal de la literatura dominicana, atiborrada por un desgane histórico de profundas raíces sociológicas”. Los integrantes de esta agrupación tuvieron abiertas las puertas de los suplementos y diarios de la época.
Entre los Talleres Literarios encontramos al Núcleo de Escritores Jacques Viau, surgido en 1978 y en el que se reunían Rafael Peralta Romero, Aquiles Julián, Héctor Jerez, Federico Sánchez, Julio Cuevas y el poeta Tomás Castro.
Para 1979 algunos de los integrantes del Jacques Viau se fusionaron con el grupo que formó el Taller Literario Cesar Vallejo, el que dirigido por Mateo Morrison en la Universidad, estaba integrado por José Mármol, Mayra Alemán, Dionisio de Jesús, Plinio Chahin, Ylonca Ncidit Perdomo, Tomás Castro, Rafael García Romero, Miguel A. Jiménez, Tomas Modesto y Franklin Gutiérrez.. El Cesar Vallejo posee un boletín, dirigido por Miguel Antonio Jiménez, del que han aparecido unos diez y nueve números.
Otro grupo-taller interesante fue el Circulo Literario Domingo Moreno Jimenes, surgido en 1983, con un boletín, especie de hoja volante, donde circulaba publicaban sus versos y opiniones. El Moreno Jimenes estaba integrado por Marcos A. Martínez, Evan Lewis, Medar Serrata, y Adrian Javier, y tenía su centro de acción en la zona oriental de la capital correspondiente a Alma Rosa.
En la barriada de Los Minas tuvo una importante actividad el Taller Literario Juan Sánchez Lamouth. Este taller utilizaba la parte trasera de la iglesia de “Los Minas Viejo”, para realizar sus reuniones.
La Generacion del Ochenta, nombre con que se identifica a los escritores surgidos de los Talleres se diferenciaba de las anteriores en la temática y las técnicas, y de acuerdo con Franklin Gutiérrez, se preocupaban por la muerte, la metafísica y el nihilismo, mientras los de postguerra estuvieron vinculados al marxismo, la solidaridad internacional y los conflictos sociales. Los del ochenta se alejaron de las luchas sociales y encaminaron sus aportes por el camino del individualismo y la distracción. Sus principales medios de difusión fueron los boletines de los talleres, algunas revistas y los suplementos de los diarios nacionales. Además tuvieron la oportunidad de constar con las revistas Letra Grande, Cuadernos Siboney, la revista Y..Punto, los Cuadernos Dominicanos de Poética y la revista Yelidá.
Letra Grande apreció en marzo de 1980 dirigida por Juan R. Quiñones y coordinada por Pedro Richardson y Peralta Agüero. Los Cuadernos Ciboney comenzaron a ser publicados en septiembre de 1980 dirigido por Marcio Veloz Maggiolo y Freddy Gatón Arce, vinculados a la licorería Siboney, siendo de interés los concursos literarios que patrocinaba la revista.
En cuanto a la revista Y…Punto!, autocalificada como “nosdalaganario de literatura”, comenzó a publicarse a finales de 1982, definiéndose como órgano del Colectivo de Escritores…Y Punto! En ella escribían Raúl Bartolomé Reynoso, René Rodríguez Soriano, Tomás Castro y Aquiles Julián.
Una publicación de literatura que ha permanecido hasta hoy son los Cuadernos de Poética, dirigidos por Diógenes Céspedes. Estos Cuadernos aparecieron por vez primera en 1983 con Andrés Blanco Díaz como redactor y un comité asesor de escritores nacionales e internacionales.. Los Cuadernos surgieron para “valorar el poema y hacerlo público” y su estrategia política se inscribió “contra la teoría y la práctica de la metafísica del signo”.
En 1986 circuló Yelidá, revista literaria dirigida por Antonio Fernández Spencer, con Victor Mármol como redactor y Abil Peralta Agüero como secretario. En Yelidá colaboraban Diógenes Céspedes, Manuel Núñez, Mateo Morrison, Tony Raful, Danilo Lasose, Andrés L. Mateo y otros destacados escritores de la época.
Más recientemente han circulado revistas literarias como son Vetas de la Cultura, El Aleph, revista del círculo literario de igual nombre, Espacios Culturales publicada desde 1997 por Mateo Morrison, El Punto de la Casa, vinculada a Casa de Teatro, y Caudal que dirige el talentoso y joven escritor Carlos Cabrera.
De estas revistas es obligatorio referirse a Vetas, definida recientemente como la “única revista en blanco y negro que se mete en rojo”. Dirigida en su primer número de 1993 por Clodomiro Moquete y Avelino Stanley, ha tenido como soporte a la Editora Buho. Después de doce años apareciendo cuando “Dios quiere”, Vetas está en abril del presente año celebrando la salida de su número sesenta. Abierta a “los dioses” y en especial a los jóvenes escritores, se tiene, sino como la más importante, por lo menos como la más contestataria, abierta, malcriada y polémica de las publicaciones literarias dominicanas de actualidad.
Ahora el campo de las letras nacionales tiene un nuevo medio para que los intelectuales y escritores entreguen sus aportes a la sociedad dominicana. Toca el turno a Xin-Esquema, revista literaria que en algunos minutos tendrán ustedes entre sus manos, dirigida por un intelectual que ha demostrado poseer la capacidad y el conocimiento para salir triunfante en todos los compromisos en que se embarca, por lo que estoy seguro que habrá revistas literarias por muchos años. Muchas Gracias.

LOS ESCUDOS QUE HA TENIDO LA REPUBLICA DOMINICANA, DESDE 1844 HASTA EL DIA DE HOY.

LOS ESCUDOS QUE HA TENIDO LA REPUBLICA DOMINICANA, DESDE 1844 HASTA EL DIA DE HOY.

El socialismo bolchevique y el comunismo marxista en La Vega, y Ramón Antonio -Van Elder- Espinal

El socialismo bolchevique y el comunismo marxista en La Vega, y Ramón Antonio -Van Elder- Espinal


El socialismo bolchevique y el comunismo marxista en La Vega, y Ramón Antonio -Van Elder- Espinal
Fuente: Obra Ramón- Van Elder- Espinal, Una  vida  intelectual comprometida. Publicada por el Archivo General de la Nación Vol. CL, una  compilación  y estudio preliminar  del Prof. Alfredo Rafael Hernández Figueroa. Santo Domingo, 2011, impresión Editora Búho,. S.R.L. diciembre 2011. Págs. 59- 62
Al producirse la revolución de los bolcheviques en Rusia, se cuanta que fueron  enviados   emisarios por todo el mundo a propagar las nuevas  ideas, especialmente en aquellos lugares donde el movimiento obrero exhibía cierto vigor. Supongamos que la República Dominicana no  calificaba pero  al parecer  unos sujetos que fueron perseguidos en Puerto Rico por propagar esas ideas, lograron evadir la persecución  y embarcarse para el país.
En La Vega aparecieron dos supuestos rusos, pues solo uno lo  era y el otro era polaco, quienes hicieron amistad con  ciertos sectores,  pero que no parecen que fueran enviados, porque no se relacionaron ni con campesinos, obreros ni estudiantes, sino con personas intelectuales, más bien diletantes, que asumieron las nuevas ideas como una novedad más de la cual hablar y discutir en el medio acogedor donde  se vivía, pero  no porque fueran a llevar a la práctica las mismas, ni  a  elaborar proyecto político alguno en ese sentido, pues en el mismo grupo había personas de cierta posición económica y de las mismas prestaciones aristocráticas   del común de los miembros del famoso centro social creado aquí para gentes de  “ primera sociedad “. De ahí que se les denomine “socialistas románticos”.
Entre estos primeros difusores veganos de las ideas socialistas se en centraban: Rafael E. Martínez (Fellito), José Bosch (padre de Juan Bosch), Dr, Pepito García, Elvira García, Francisco Soñé, Silvestre Guzmán (padre del ex Pte. Antonio Guzmán).
Entre los muchachos del grupo de la Escuela Normal estuvieron: Guido Despradel, Juan Bosch, José Francisco García hijo,  Mario Sánchez G.,  Edmond Sévez, Ramón Espinal, Samuel Mendoza,.
En las prácticas de las ideas socialistas en La Vega, sólo persistieron los esposos  Soñé (Pancho y Virita,) el Dr. José Francisco García (Pepito), Guido Despradel, Ramón Espinal y Mario Sánchez. Estos dos último aparecen en  el núcleo fundador  del PDRD pues mantuvieron contacto político de alto nivel con los intelectuales y obrero organizados y que   en conexión con el Partido Comunista Cubano laboraban en el país.
De este grupo, el teórico difusor de las ideas  bolcheviques  lo  fue el  Dr. José Francisco García (Pepito), especialmente en lo que correspondía a la revolución  rusa y el  impacto que esos cambios produjeron en aquella sociedad. Este  fue  el  vegano de  formación cultural más solidad de los conocedores del socialismo marxista, quien actuó en su ejercicio profesional con la mayor dedicación a favor  de los pobre y desheredados de la fortuna, pero desgraciadamente murió  en el 1932.  Entabló  polémicas con personas y grupos  y mantuvo la publicación  de su columna –Ráfagas- en el periódico El Progreso, desde donde  difundió sus  ideas y realizó críticas mordaces a la hedonista   sociedad vegana
Además, Américo de la Rosa, otro escritor que viajó a México, y  representó en el país a la Federación de Escritores Proletarios, dirigió en La Vega la revista enciclopédica El Observador, que luego se transformé en un periódico, aunque posteriormente adjuró  del socialismo  siempre mantuvo su solidaridad con los sectores de trabajadores y campesino humildes y su producción  literaria era expresión de su sensibilidad social
Armando Cordero, filósofo, con  una amplia formación  intelectual, desarrollo una capacidad de análisis científico-social de la política  nacional e internacional, predijo el fracaso del nazi-fascismo casi 15n  antes  de la caída de Alemania. Luego de algunos escritos donde  demuestra su simpatía con las nuevas ideas  socialistas, evadió sistemáticamente el tema y se alejó de las mismas asimilándose al truijillismo
Elvira García de Soñé al igual que su esposo, mantuvieron correspondencia con diversos personajes soviéticos, e  incluso  se decían  que pertenecían al  Partido Comunista de la Unión Soviética; también ella  tuvo correspondencia con Fidel Castro en sus últimos años de vida. Se dedicó a poner en práctica el sistema de granjas, con su Huerto Escolar Franciskano, en el cual  se educaban y laboraban 12 niño9s huérfanos que se sostenían con la venta de las verduras producidas y practicó asistencialismo con los huérfanos, viudas y mujeres,  desvalidas, agotando su patrimonio familiar en pro de los más necesitados; tanto ella como  su esposo don Francisco Soñé (Pancho) ejercieron una especies de socialismo a los Saint-Simon,  quedándose sin fortuna, pues la sastrería de Pancho, fue distribuida entre sus obreros “ sastres-músicos”.
Varita fue  una mujer intrépida que enfrentó  a todos los sectores sin importar las consecuencias. Para  el sostenimiento de su Granja Escuela utilizó el sistema de  apadrinamiento, nombrando a personas de buena posición social y económica como  madrinas  o padrinos de dicha granja. Peleó  con las autoridades y sus  propios familiares el usufructo de una casa donde alojar  no solo a los huérfanos, sino a las viudas pobres de los músicos.
Guido Despradel, se  destaca por su activa militancia obrera,  incluso asistiendo a los congresos  obreros siendo aún adolecentes. La Juventud Socialista Dominicana que había fundado en la Normal de La Vega junto  a sus compañeros de grado tuvo  carácter nacional. Durante  su periodo  como estudiante universitario escribió abiertamente como socialista en varios periódicos.  Con  La Juventud Socialista Dominicana ascendió a  Presidente de la Asociación  de Estudiantes Universitarios que estremeció al país en su lucha por la Autonomía  en los años   de 1930 y 1931.mantuvo su militancia como miembro  de la misma  al egresar  como profesional.
Con los personajes antes mencionados convivió Ramón Espinal en los diferentes espacios de lucha en que le tocó actuar, destacándose por su decisión permanente a mantenerse  en la lucha sin claudicar. Y esto así,  porque fue  un  hombre de acción, que se fue radicalizando al calor de la lucha,  se fue templando y asumiendo compromisos cada vez más serios sin flaquear por un solio instante.
Si se  piensa que  tenía una larga familia pudo haber flaqueado por amor filial; sin embargo, nunca descuido ni  lo uno ni lo otro, convencido como estaba de estar  construyendo un futuro que beneficiaría a toda la patria de sus amores. Habría  que estar dentro del cerebro de Van Elder para conocer sus sentimientos y sus conflictos de  conciencia ante el dilema de continuar y profundizar la lucha  o  dedicarse a su  familia. Quienes han  pasado por esos tormentos desde  el  mundo de la lucha política clandestina ha sufrido mucho, pasando en los males que acarraría a corto plazo  a sus familiares, pero con la esperanza de un futuro promisorio, se han  sacudido y decidido sacrificio todo para que luego haya bienestar para todo el pueblo.
Ha primado su conciencia de clase y han adoptado una posición de clase. En todos estos casos ha primado la fe en el porvenir, la seguridad de que la  victoria de la clase obrera es inevitable, sin importar los tropiezos que ocurran durante el proceso.