lunes, 20 de febrero de 2012

Sudáfrica: las raíces culturales de la evolución humana


Guillermo Caso de los Cobos

Sudáfrica: las raíces culturales de la evolución humana

El arqueólogo Chris Henshilwood explora una cueva en el Cabo del sur, Sudáfrica. En la cueva de cercana de Blombos, Henshilwood ha encontrado una de las evidencias más antiguas de pensamiento simbólico por parte de los seres humanos.

Vía: Nature | Jeff Toleffson| 15 de febrero de 2012 (Traducción: G.C.C. para Terrae Antiqvae)

Raspaduras de metal saltan en la dura arena mientras el arqueólogo Chris Henshilwood cepilla la capa superior de sedimentos en la Cueva de Blombos. Después de unos momentos, la punta de su paleta descubre el húmero de una tortuga del tamaño de un vaso, la cual caminaba por el cabo sur de Sudáfrica hace muchos milenios. Lo siguiente que sale son conchas de mejillones locales y caracoles en medio de un suelo ennegrecido, así como pequeños trozos de madera carbonizada, restos de un antiguo festín. Todo ello sería uno de los muchos disfrutes gastronómicos realizados por un grupo distinto de los primeros seres humanos que visitaron la Cueva Blombos en el transcurso de miles de años.

Herramientas de piedra halladas en la cueva de Blombos. Foto: Henshilwood

La cultura de Still Bay fue una de las más avanzadas de los grupos de la Edad de Piedra Media en África, cuando surgió hace unos 78.000 años atrás, como un sorprendente primer florecimiento de la mente humana. Las excavaciones de Henshilwood en la Cueva de Blombos han revelado herramientas distintivas, incluyendo puntas de piedra cuidadosamente labradas que probablemente sirvieron como cuchillos y puntas de lanza, así como trozos de rocas inscritas con aparentes diseños simbólicos. Pero la evidencia de la tecnología desaparece bruscamente en los sedimentos de 71.000 años de antigüedad, junto con todas las pruebas de presencia humana en el sur de África. Ello fue 7.000 años antes de que una nueva cultura apareciera, con un conjunto de herramientas marcadamente diferentes, incluyendo hojas en forma de media luna, probablemente utilizadas como puntas de flecha.

¿Qué motivó el ir y venir de estas primeras culturas? Con el tiempo la cultura Still Bay desapareció, y el mundo -ya en medio de un período glacial - comenzó a enfriarse aún más, provocando que los niveles del mar retrociedaran. "Los seres humanos son muy adaptables", dijo Henshilwood, "pero creo que el clima debe haber jugado algún papel en la desaparición de la cultura de Still Bay".

Si hay un vínculo podría tener implicaciones más amplias. Los datos genéticos sugieren que la población entera de humanos modernos se contrajo en torno al mismo tiempo, luego se recuperó y amplió en África y en otros continentes.



Varios equipos están ahora en camino de determinar el tiempo climático que podía haber influido en el impulso de la evolución humana durante este período. La Cueva de Blombos, con su detallado registro arqueológico en la Edad de Piedra Media, podría convertirse en un campo de pruebas clave.

Con Francesco d'Errico (izquierda) un antropólogo del Centro Nacional Francés de Investigación Científica (CNRS), en Burdeos, Henshilwood ha reunido un equipo de arqueólogos, modeladores del clima y palaeoclimatólogos, durante cinco años, en un proyecto de 2,5 millones de euros para tratar de examinar las correlaciones entre el clima y la cultura durante el período de la prehistoria, lleno de acontecimientos, que incluye la cultura de Still Bay y los comienzos de la conducta humana moderna.

"Estas son, de hecho, preguntas de enormes proporciones, pero creo que ellas admiten respuestas", dice Henshilwood, natural de Ciudad del Cabo, y que ahora trabaja en la Universidad de Bergen, en Noruega. "Si podemos conseguir algunos buenos datos climáticos, podremos, al menos, aventurar algunas conjeturas".

 Los investigadores haceb una pausa en sus excavaciones para tomar un descanso y almorzar en la cueva de Blombos. El litoral de hoy podría ser similar al habitado por la cultura Still Bay hace más de 70.000 años atrás.


Historia personal

Fuera de la cueva una brisa fresca de noviembre recorre la empinada ladera de la orilla que Henshilwood ha conocido desde que era un niño. Su abuelo compró esta tierra en el cabo sur como un retiro para pescar en 1961 y Henshilwood pasó en ella sus vacaciones buscando en las colinas y cuevas objetos antiguos.

Esas experiencias le sirvieron bien en 1985, cuando, por puro aburrimiento, a sus treinta y tantos años, decidió dejar los negocios de grandes almacenes de la familia e inscribirse en un curso de arqueología en la Universidad de Ciudad del Cabo. En 1991, como estudiante de doctorado con una beca de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, regresó a Blombos en busca de la misma clase de objetos que había encontrado cuando era niño. Lo que descubrió fue mucho más importante y mucho más antiguo: una serie de herramientas de hueso y puntas de piedra de doble cara que fueron claramente vinculados a la época enigmática de la cultura de Still Bay.

"Fue justo ahí mismo", dice, señalando la parte posterior de la cueva. "Nadie nos creía, porque nadie había encontrado el yacimiento de Still Bay durante 40 años". La Edad de Piedra Media no era parte de su tesis, por lo que Henshilwood recubrió el yacimiento y siguió su camino. Sólo en 1997 obtuvo financiación para una excavación completa de la Fundación Nacional de Ciencias de EE. UU. En 2002, Henshilwood publicó un estudio en Sciencedocumentando piezas rojizas, ricas en hierro, lo que llaman ocre, las cuales fueron grabadas con patrones de líneas cruzadas. Él sostuvo que los grabados, de 77.000 años de antigüedad, eran ejemplos de un comportamiento simbólico, y representaban la evidencia más antigua conocida del pensamiento abstracto. Estos y otros hallazgos han desafiado la idea, antes dominante, de que la cultura humana -ejemplificada por el arte, tal como grabados y ornamentos- apareció en una transformación explosiva durante la Edad de Piedra tardía, hace unos 40.000-50.000 años atrás, en el norte de África y Europa. Blombos y otros yacimientos sugieren un desarrollo cultural y tecnológico más gradual, comenzando mucho antes, durante la Edad de Piedra Media en toda África.

Vista desde el exterior, la cueva de Blombos se parece un poco a un búnker de guerra. Los sacos de arena cubren casi toda la entrada para evitar la erosión y los daños causados por el tránsito peatonal.

En una visita a Blombos en noviembre pasado, la cueva se ve como un búnker de guerra, rellena con un generador, luces y sacos de arena. El equipo ha excavado la tierra lo suficiente como para crear un espacio de trabajo para un equipo de cinco personas. Cientos de pestañas de acero marcan los estratos en las paredes verticales de sedimentos.

Mientras Henshilwood trabaja en la capa superior de la cueva, de hace 72.000 años, su socia y co-excavadora, Karen van Niekerk (izquierda) tamiza a través de las capas inferiores de sedimentos, los cuales tienen alrededor de 100.000 años de antigüedad. A centímetros de distancia, la misma capa proporcionó a Henshilwood el hallazgo más reciente de mayor éxito: un conjunto de herramientas de conchas, piedras de moler y machacar, utilizadas para procesar y almacenar el ocre, posiblemente para usarlo como pigmento o para fines utilitarios como el curtido de pieles o la limpieza de heridas. Todo ello era una evidencia, además, de que el Homo sapiens había desarrollado habilidades planificadas y sostificadas mucho antes de lo que se creía.

Henshilwood se prepara para excavar en una capa de sedimentos de 72.000 años de antigüedad en Blombos. Esta capa ha proporcionado las herramientas producidas por la enigmática cultura Still Bay, la cual ocupo lugares del  sur de África durante unos 6.000 años.

Mientras Henshilwood trabaja en la capa de sedimentos superior, la co-excavadora Karen van Niekerk termina una capa de 100.000 años de antigüedad, cerca de la parte inferior de la cueva.

A día de hoy, la investigadora postdoctoral de la Universidad de Bergen, van Niekerk, lleva trabajando con Henshilwood desde los primeros días en Blombos. Es una buena vida, dice ella, "con un montón de trabajo". En este día ella termina temprano y se dirige a la casa de la playa y base científica de Henshilwood para ayudar a una estudiante de "master", Cornelia Albrektsen, a realizar un experimento utilizando  herramientas de piedra y hueso hechas en casa. Ellas se esfuerzan durante cerca de una hora en tratar de reproducir la forma en que las antiguas homínidos podían haber abierto los mariscos. A continuación Henshilwood lo muestra.

"Dame una", dice, agarrando una concha. En cuestión de minutos, Henshilwood abre varios caracoles y determina qué herramientas funcionan mejor. A continuación, sale a limpiarse para la cena, dejando al pasmado equipo que termine el experimento. "Fue realmente impresionante", dijo Albrektsen más tarde. "Él lo hace todo como un hombre de las cavernas".

Una curiosa vista de la costa


Durante un receso en las excavaciones, Henshilwood mira hacia el mar y se pregunta en voz alta si el océano Índico tiene respuestas. Los registros paleoclimáticos de los sedimentos marinos y núcleos de hielo sugieren que en la época en que la cultura Still Bay desapareció las temperaturas globales cayeron y crecieron las capas de hielo polares. Los niveles del océano se redujeron, y las gentes de la cultura de Still Bay pudieron haber seguido la línea del mar sobre la plataforma continental, la cual se habría convertido en una llanura productiva.

Si esta idea es acertada, la mayoría de las pruebas se habrían sumergido cuando el océano retornó durante los últimos 15.000 años. Henshilwood ha inspeccionado más de 240 kilómetros de costa en busca de cuevas que podrían contener pistas sobre el destino de la cultura Still Bay. Todavía no ha encontrado nada, pero está comenzando a excavar en un sitio llamado  Klipdrift Shelter, al oeste de Blombos, el cual podría permitir observar el nacimiento de la cultura sucesora de Still Bay: la cultura Howiesons Poort, cuya aparición se remonta a 65.000 años atrás y persistió en el tiempo durante cerca de 5.000 años.

Henshilwood caminando a lo largo de un sendero costero hacia la cueva de Blombos


El tiempo y la marea

Henshilwood deja en descanso Blombos y visita el nuevo yacimiento con Simon Armitage (abajo en la foto) un especialista en datar minerales de la Universidad Royal Holloway de Londres. Armitage utiliza una técnica llamada luminiscencia óptica estimulada para determinar la última vez que una muestra de tierra vio la luz del sol antes de ser enterrada. El método requiere que Henshilwood y otros cubran a Armitage con una lona negra y espesa, y se sienten en los bordes para evitar que alguna luz afecte a las mediciones. Mientras esperan, Henshilwood habla acerca de la importancia del yacimiento, el cual ya ha proporcionado un diente humano y algunos artefactos con marcas que pueden representar grabados. Él dice que los hallazgos pueden llegar a ser más fascinantes que las piezas de ocre decoradas que han hecho famosa la cueva de Blombos.

Henshilwood y Simón Armitage Simón analizan cómo datar los sedimentos en Klipdrift Shelter, una nueva excavación situada al oeste de Blombos a lo largo de la costa.

Una vez que el yacimiento ha sido datado, los investigadores agregarán el resultado a los registros ambientales y culturales del sur de África y Europa. Para construir un registro del clima, el equipo de Henshilwood toma muestras de los depósitos de la cueva en busca de pistas sobre antiguas precipitaciones y temperaturas. Ellos también examinan los núcleos de sedimentos oceánicos atendiendo al polen y a los rastros de carbón de leña que aludan a la vegetación, la lluvia y la frecuencia de los incendios.

Los datos paleoclimáticos permitirán que un equipo del CNRS construya un modelo de alta resolución del clima en Europa y en el sur de África, empezando por el tiempo que abarca la cultura de Still Bay y la cultura de Howiesons Poort. El último paso es la superposición de los datos climáticos y culturales en un modelo ecológico que permita analizar el espacio medio ambiental ocupado por culturas específicas a través del tiempo. Posteriormente, el equipo puede buscar las interrelaciones. ¿Fue una industria, por ejemplo, siempre asociada con un ambiente en particular? ¿Similares culturas ocuparon paisajes similares o respondieron a los cambios climáticos de manera semejante?
"Podemos comenzar a probar nuestras hipótesis acerca del papel jugado por la ecología y el medio ambiente", dice William Banks, quien dirige la elaboración del modelo en el CNRS, en Burdeos.

Henshilwood y sus colegas tienen una competencia amistosa. Curtis Marean(izquierda) un arqueólogo de la Universidad Estatal de Arizona, en Tempe, llegó al cabo poco después de Henshilwood, inspirado por la evidencia genética de un desplome de la población en la Edad de Piedra Media, y pensando que la región de El Cabo habría sido un buen lugar para que los seres humanos pudieran sobrellevar tiempos difíciles. Participó con Henshilwood en un documento que examinaba las herramientas de hueso de Blombos en 2001, y llegó a documentar el uso de pigmentos y el tratamiento térmico de las herramientas de piedra hace 164.000 años en Pinnacle Point, a menos de 100 kilómetros al este de Blombos.

Él también está mirando al mar en busca de respuestas. Curtis Marean y un equipo de investigadores ya han realizado una evaluación de los niveles históricos del mar alrededor de Pinnacle Point, y ahora han recibido financiación de la Sociedad Geográfica Nacional, en Washington DC, y de la Fundación Nacional de Ciencias, en EE.UU,  para construir un mapa geofísico detallado de la plataforma continental. Marean piensa que la plataforma expuesta habría sido un ecosistema de diversos matorrales con raíces comestibles, con grandes posibilidades para la caza y la obtención de recursos marinos. Su objetivo es reconstruir la vegetación y luego usar los modelos para analizar cómo la gente podría haber aprovechado esos recursos.

"Tenemos que desarrollar un espeso registro empírico y colocarlo en una escala de tiempo muy ajustado", dice Marean. "Una vez que tengamos eso, podemos comenzar a debatir los porqués".
Alison S. Brooks, directora del Centro de Estudios Avanzados de Homínidos y Paleobiología en la Universidad de Washington, en Washington DC, dice que Henshilwood y otros están produciendo datos e hipótesis muy necesarios, pero ella advierte contra los peligros de la simplificación.

Brooks es co-autora de una próxima publicación que alinea los datos paleoclimáticos con los datos arqueológicos en toda África, y argumenta que cada región del continente parece haber tenido su propia historia. "Hay una gran cantidad de complejidad".

Henshilwood reconoce que la comparación de los datos ambientales y culturales no pueden dar respuestas concretas. La desaparición de la cultura de Still Bay, dice él, podría ser el resultado de los cambios climáticos, la migración, la llegada de gente nueva o simplemente de la evolución cultural en el transcurso de miles de años.

Henshilwood sale del sitio de Klipdrift Shelter, el cual sólo es accesible a través de cuerdas cuando la marea es muy alta.

De vuelta a la cueva, Henshilwood se instala en una rutina familiar excavando cuidadosamente a través de los sedimentos y pensando en el pasado. Él descubre los restos de una almeja que vivió a lo largo de las arenas de la playas y un mejillón que prefería las costas rocosas, evidenciando que la gente de Still Bay tuvo acceso a una variada línea de costa muy parecida a la que ha estado explorando durante toda su vida. Justo detrás de Henshilwood hay otro agujero cuidadosamente relleno de sacos de arena. Él cavó este agujero en el 2007 como una parcela de ensayo y encontró que los sedimentos en el interior de Blombos se remontan al menos a 130.000 años atrás, con artefactos dispersos por todo el lugar. "Pero eso es para otro día", dice, echando un vistazo a la pared de tierra sucia delante de él. "O dentro un año más, o una década más".

Todo el material que sale de las excavaciones se selecciona y se tamiza para su investigación

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